miércoles, 25 de marzo de 2026

4º ESO: El Modernismo


A finales del siglo XIX Europa vivió una de sus épocas de mayor esplendor y paz, la denominada Belle Époque. No fue para menos: en estos años nació el Impresionismo, una de las corrientes artísticas más importantes de la historia; los avances científicos se sucedieron con una rapidez inusitada, siendo esta la etapa de grandes genios como Edison o Marie Curie; los obreros, progresivamente, iban consiguiendo más derechos, por lo que sus condiciones de vida dejaron de ser miserables; las mujeres, gradualmente, se ganaron el derecho al voto; la economía progresaba y enriquecía a buena parte de la sociedad... Incluso en estos años se disputaron los primeros Juegos Olímpicos. Sin guerra en Europa y con cierta estabilidad entre las potencias, el Viejo Continente atravesaba una auténtica edad de oro.

Una sociedad tan próspera necesitaba que todo reflejase esa opulenta forma de vida. De ahí que cualquier objeto se convirtiese en una obra de arte, desde muebles hasta los carteles publicitarios, pasando por ventanas, lámparas, joyas, etc. Francia fue el país que especialmente gustaba de estos artículos tan hermosos como caros y, para hacer realidad ese ideal de belleza, dio cobijo a artistas de todo el mundo: Gustav Klimt, Alphonse Mucha, Toulouse-Lautrec, Monet, Renoir... La literatura, por supuesto, no fue ajena a esta manera de entender la vida y, poco a poco, fue abandonando la crudeza del Naturalismo para adentrarse en dos nuevas corrientes que se olvidaran la realidad y se centraran en lo bello: el Parnasianismo y el Simbolismo.

Nada tenían que ver estos movimientos con el Realismo y el Naturalismo. El Parnasianismo, por un lado, se obsesionaba con lograr la belleza estética con las palabras, abandonando el lenguaje sencillo realista por uno más culto y sobrecargado; por otro, el Simbolismo buscaba la expresión del mundo interno del autor, utilizando para ello toda clase de recursos literarios. En ambos casos, la realidad era rechazada, huyéndose de ella por medio de temas mitológicos o íntimos:

 
Estas corrientes literarias llegaron tarde a España, aunque no gozaron de mucho éxito (el Realismo estaba en pleno vigor). Por el contrario, Hispanoamérica se declaró profunda admiradora de los poetas franceses simbolistas y parnasianas. En periódicos y revistas literarias de toda Latinoamérica se imitaba su estilo y se jugaba con él, surgiendo, de la unión de ambos movimientos, una nueva forma de hacer literatura. Nacía así el Modernismo.

Muchos fueron los poetas modernistas que sobresalieron de algún modo en Latinoamérica. Sin embargo, solo uno ha pasado a la historia tanto por su talento como por su gigantesca influencia en la lírica española posterior. Se trata del nicaragüense Rubén Darío. Desde muy joven, Darío destacó como escritor, trabajando con apenas 14 años en distintos periódicos y participando en tertulias políticas. Viajó por toda América Central y del Sur (El Salvador, Chile, Argentina), colaborando en distintos medios de comunicación y, merced a sus contactos, ganándose la vida como diplomático. Gracias a sus dotes periodísticas, el diario La Nación decidió enviarlo a España para cubrir la guerra de Cuba. En 1898 llegaba Rubén Darío a España y, con él, nuestra lírica cambió para siempre.
Su presencia en Madrid y Barcelona resultó decisiva para que el Modernismo se instalara definitivamente en España.
Varios escritores jóvenes habían intentado, sin éxito, que esta corriente fuese aceptada por la crítica nacional. Solo Darío, cuya obra incluso era reconocida por algunos realistas (Juan Valera) y naturalistas (Emilia Pardo Bazán), logró lo que parecía impensable. Bajo su ala modernista crecieron algunas de las mejores plumas españolas del siglo XX: Antonio Machado, Ramón María del Valle-Inclán, Juan Ramón Jiménez, Jacinto Benavente...

Por aquel entonces, Rubén Darío había ya logrado la publicación de su segundo libro de poemas, Prosas profanas, si bien su primer gran éxito lo conoció de joven con Azul (1888). En Azul el nicaragüense mezcló cuentos en prosa con textos líricos y, en todos ellos, ya se apreciarían algunas características del Modernismo (herencia de la literatura francesa): el empleo de versos alejandrinos (14 sílabas) y de 12 y 9 sílabas (propias del francés), el lenguaje culto y recargado, los temas mitológicos y fantásticos... Sin embargo, fue en Prosas profanas (1896) cuando alcanzó un punto de madurez que lo definió completamente como poeta. Valga como ejemplo de su estilo su poema más célebre de este libro, la Sonatina:



Aquí podemos hallar casi todos los rasgos propios del Modernismo y, por extensión, del propio Rubén Darío, a saber:

1.- Huida de la realidad para adentrarse en mundos lejanos, exóticos e incluso mágicos. El poema, a fin de cuentas, se ambienta en un reino de Oriente, haciéndose menciones a la Golconda (una antigua ciudad india) o China.

2.- Empleo de temas mitológicos, legendarios y fantásticos. En este caso, además de esa ambientación medieval idealizada, menciona Darío a Hipsipila, un personaje procedente de los mitos griegos. A su vez, aparece un hada madrina y un caballo con alas (Pegaso).

3.- Expresión de temas intimistas. Por medio de la figura de la princesa, Darío manifiesta los dos temas principales de esta Sonatina, a saber, el amor y la melancolía, sentimientos muy presentes en todo el Modernismo.

4.- Recreación de ambientes bellos, llenos de color y esplendor. La princesa vive en un jardín repleto de pavos reales y flores de todas clases (jazmines, nelumbos, dalias, rosas), sentada en una silla de oro, vestida de tul, rodeada de mármol y marfil...

5.- Lenguaje culto y recargado. Por ejemplo, en vez de "carroza de plata", Darío dice "carroza argentina"; en vez de "lago azul oscuro", "lago de azur"; en vez de "perro", "lebrel"... Y así sucesivamente.

6.- Uso del verso alejandrino, esto es, de 14 sílabas (como hemos comentado con anterioridad) y rima consonante.

7.- Recreación de imágenes sensoriales agradables, tanto visuales (pavos reales, sillas de oro, palacios de mármol, diamantes, perlas) como auditivas (clave sonoro), olfativas (las flores que pueblan el jardín) e incluso táctiles (el tul de sus vestidos) y gustativas (boca de fresa).

8.- Utilización de multitud de recursos literarios, sobre todo la metáfora (presente en casi todo el texto), la sinestesia (mezclas de sentidos, como en "dulzura de luz" -combina algo del gusto, la dulzura, con algo de la vista, la luz), la repetición (para crear ritmo y musicalidad), la aliteración ("los suspiros se escapan de su boca de fresa", por ejemplo) y el símbolo.

Posiblemente el símbolo sea la principal innovación de Rubén Darío. Imitando a sus admirados simbolistas franceses, el nicaragüense repite en todos sus poemas distintos elementos a los que asocia una idea o un sentimiento con los que habitualmente no están relacionados. Por ejemplo, para él el color azul significaba el ensueño y el infinito, lo inalcanzable; los cisnes blancos (su símbolo más famoso), el erotismo y la elegancia; los pavos reales, la belleza; la torre, la soledad, el aislamiento del mundo; la mariposa, el renacer, el ciclo de la vida y la muerte; los parques y los jardines recreaban el corazón y el alma del poeta...

En 1905 Rubén Darío publicó su tercera gran obra, Cantos de vida y esperanza, una obra más humana e intimista, en la que el paso del tiempo le produce tristeza y melancolía:



Darío gozó en vida de mucha fama y popularidad, tanto en Latinoamérica (era a menudo recibido como un héroe cuando visitaba un país) como en España o Europa. Lamentablemente, su afición al alcohol afectó gravemente a su salud y su economía, siendo frecuentemente ayudado por amigos y políticos que deseaban acercarse a la gloria del "príncipe de las letras castellanas". Por desgracia, todo el auxilio que le prestaron no fue suficiente para evitar su temprana muerte a los 49 años. Eso sí, su influencia se dejó sentir en las tres décadas siguientes, siendo crucial en los inicios de autores ya mencionados como Machado, Valle-Inclán o Juan Ramón Jiménez; y en toda la producción literaria de estos poetas andaluces:

SALVADOR RUEDA

Nacido en Benaque (Málaga), en su poesía predominan las descripciones de Andalucía oriental, caracterizadas por su colorido (pavos reales, sandías) y su sonoridad, logrando, con su particular uso de las estrofas, que sus poemas poseyeran un ritmo muy personal. En tropel (1892) fue su obra más destacada.

FRANCISCO VILLAESPESA

Originario de Almería, cultivó el teatro, la narrativa y, por supuesto, la lírica. Amigo de Rubén Darío, fue uno de los más firmes defensores del Modernismo (y también uno de los más olvidados por la crítica y los estudiosos). Entre sus temas más destacados, resaltan el tedio o el hastío ante la falta de sentido que tiene la existencia humana; la aparición de drogas que evadan a su usuario de la realidad (como el opio, a imitación del simbolista francés Baudelaire); ambientes medievales; el símbolo del cisne... La copa del rey de Thule (1900) fue la obra con la que se inició en el Modernismo y quizá la más reseñable de su vasta producción.

MANUEL MACHADO

Hermano del insigne Antonio Machado, este sevillano fue un firme renovador del folclore popular andaluz y el 'cante hondo'. Es por ello que muchas de sus obras están perfectamente adaptadas a los palos y ritmos del flamenco: coplas, seguidillas, malagueñas, soleares... Incluso creó un nuevo tipo de soleá llamada soleariyas. Sus poemas, claramente simbolistas, reflejan escenas de su Andalucía natal, así como sus sentimientos sobre la muerte, el amor y la soledad. A pesar de la clara influencia de Darío sobre su trabajo, Machado apostaba, en vez de por ese lenguaje sobrecargado del Modernismo, por un vocabulario mucho más sencillo y directo, incluso coloquial. Cante hondo (1912) y Alma (1902) son sus obras más conocidas, al igual que este poema, la mejor definición de Andalucía escrita hasta la fecha:

2º ESO: La prescripción

¿Recordáis este vídeo?

 

En él, dos famosos humoristas de hace unos años (llamados Tip y Coll) nos explican cómo llenar un vaso de agua. Para ello, nos dan unos sencillos consejos:

1) El vaso ha de estar vacío (obvio, ¿verdad que sí?).

2) El vaso debe estar en posición vertical, con la abertura mirando al techo. De lo contrario, derramaremos el agua al suelo.

3) La jarra, por supuesto, tendrá que estar llena de agua.

4) Dicha jarra habrá de colocarse por encima del vaso, más concretamente de su abertura.

5) Hay que hacer coincidir el chorro de agua que cae de la jarra con la abertura del vaso.

Es decir, Tip y Coll nos han enseñado cómo realizar una acción de una forma concreta para conseguir un resultado (un vaso lleno de agua). A este tipo de textos se los llama prescripciones o textos prescriptivos.

¿Y qué características lingüísticas han de tener las instrucciones?

1) Un orden o estructura. Veamos un ejemplo:

"Para preparar una tostada, lo primero es untarle la mermelada al pan y, después, meterlo todo en el tostador. Acto seguido, se le echa la mantequilla y, por último, ya te la puedes comer".

¿Os imagináis el lío que podrías montar si siguierais estas instrucciones? La tostadora manchada (y estropeada con total seguridad), la mermelada requemada (si es que queda alguna en la tostada)... Un desastre. ¿Y por qué ha salido todo mal? Pues porque las prescripciones han de estar bien ordenadas para ser eficaces. Veamos de nuevo nuestro ejemplo, esta vez mejor organizado:

"Para preparar una tostada, lo primero es meter el pan en el tostador. Acto seguido, se le echa la mantequilla y la mermelada y, por último, ya te la puedes comer".

2) Oraciones breves y directas, como las del ejemplo anterior o las del vídeo. Eso permite que estos textos sean claros y, por tanto, se entiendan con mucha facilidad.

3) Imágenes y otros elementos visuales, que apoyen lo que se dice por escrito.

4) Verbos en presente de imperativo, que es el modo verbal que permite dar órdenes o consejos a los receptores de las instrucciones. También se pueden usar otras formas, como el infinitivo, la primera persona del plural del presente de indicativo, etc.

5) Vocabulario concreto, coherente y sencillo, que permita al receptor entender a la perfección lo que debe hacer.

Estos rasgos se pueden apreciar en los dos tipos de prescripción que existen, a saber:

* Las instrucciones, que son aquellas prescripciones que buscan enseñar a un receptor cómo hacer algo paso a paso. El vídeo de Tip y Coll sería un ejemplo magnífico de instrucción o texto instructivo.

* Las normas, que son aquellos textos prescriptivos que regulan la conducta de las personas, obligándolas a realizar acciones (de lo contrario, recibirán un castigo o sanción). Las normas están presentes en todos los ámbitos de la vida, desde el colegio hasta el tráfico, pasando por los cines o el deporte:



¿Alguna duda? ¡Pues a los comentarios!

viernes, 13 de marzo de 2026

2º ESO: Guía para el examen final del 2T

 Fecha: viernes, 20 de marzo

Entradas de interés

* La descripción: si queréis saber en qué consiste esta clase de texto y cuáles son sus tipos, esta es vuestra entrada.

* Analizando poemas: todos los trucos para analizar adecuadamente la métrica y la rima de un poema se hallan aquí, con un ejemplo que lo explica todo paso a paso.

* Reglas de uso de la B, la V y la H: aquí disponéis del juego con el que practicamos en clase con estas reglas ortográficas, para que lo repaséis con sus casos prácticos de cara al examen.

* Morfología: sustantivos, adjetivos, determinantes y pronombres: aquí disponéis de un repaso a fondo de cómo analizar cada una de estas categorías variables de la morfología.

* Adverbios, preposiciones y conjunciones: por aquí tenéis todos los listados de estas categorías invariables para que podáis estudiarlas a fondo.

* ¿Indefinido o adverbio de cantidad?: si seguís teniendo problema a la hora de distinguir un determinante de un pronombre indefinido y un adverbio de cantidad, en esta entrada os lo explico con varios ejemplos.

* Los verbos. Persona, número, tiempo y modo: esta entrada introductoria os permitirá conocer las primeras informaciones gramaticales que hay que analizar en los verbos.

* Los verbos. Conjugaciones: aunque no os las tenéis que aprender de memoria, dado que va a haber ejercicios prácticos de verbos, os vendrá bien conocerlas para distinguir el tiempo y el modo de los verbos que os ponga.

* El verbo. Aspecto y formas no personales: por aquí disponéis de toda la información que podéis precisar para reconocer, estudiar y analizar estos fenómenos verbales.

* La voz: con esta información gramatical debéis terminar todos los análisis morfológicos de los verbos, así que prestad atención a estas explicaciones y sus ejemplos.

* Los sintagmas: con esta entrada comenzamos el estudio del análisis sintáctico, centrándonos en su parte más fundamental, a saber, los sintagmas y los distintos elementos que los conforman, además de las diferentes clases existentes.

* Sujeto y predicado: si queréis saber qué es el sujeto, los tipos de predicado, cómo distinguir estos elementos en una oración... Esta es vuestra entrada.

* Los complementos verbales (I): El atributo: en esta entrada tenéis todo lo necesario para distinguir este complemento exclusivo de los predicados nominales.

* Los complementos verbales (II): El complemento circunstancial: las diferentes clases de complementos circunstanciales, con sus respectivas pruebas para localizarlos, se encuentran en esta entrada.

* Definiciones del tema 5: aquí tenéis todo el vocabulario condensado de este tema, para que podáis estudiarlo.

2º ESO: Definiciones del tema 5

* Descripción: tipo de texto que consiste en enumerar las características o rasgos más importantes de un elemento real o ficticio. Para realizarla, es preciso observar la realidad que se quiere describir; seleccionar sus cualidades más importantes; ordenarlas; y, finalmente, expresarlas.

* Descripción objetiva: aquella que presenta las características de un ser, objeto o lugar sin emitir opiniones o valoraciones personales, solo ajustándose a la realidad. 

* Descripción subjetiva: aquella que muestra la opinión o los sentimientos del emisor hacia el ser, objeto o lugar que está siendo descrito.

* Lírica:
 uno de los tres grandes géneros literarios, que destaca por estar escrito en verso y poseer rima. Sirve para manifestar los sentimientos o ideas de una persona.

* Verso: unidad poética menor, que ocupa una única línea y está delimitada por dos pausas. Según su número de sílabas, se puede clasificar en el arte menor (8 sílabas o menos) o en el mayor (9 o más).

* Sinalefa: fenómeno métrico propio de la lírica, por el que se unen una sílaba que acaba en vocal y la siguiente si esta también empieza por vocal. También se puede hacer la sinalefa con la letra 'y' si esta suena como una 'i'.

* Rima: coincidencia total o parcial de sonidos entre dos o más versos a partir de sus respectivas últimas vocales acentuadas. Si coinciden todos los sonidos, decimos que la rima es consonante; si, por el contrario, solo coinciden las vocales, la rima será asonante.

Sintagma: conjunto de palabras que cumple una función concreta dentro de la oración. Según cuál sea su núcleo, podemos reconocer cinco clases, a saber, nominal, adjetival, adverbial, verbal y preposicional. 

* Sintagma nominal: aquel conjunto de palabras cuyo núcleo es un sustantivo o, en su defecto, un pronombre.

* Sintagma adjetival: aquel conjunto de palabras cuyo núcleo es un adjetivo.

* Sintagma adverbial: aquel conjunto de palabras cuyo núcleo es un adverbio.

* Sintagma preposicional: aquel conjunto de palabras que está formado por una preposición que actúa como nexo; y un sintagma nominal, adjetival o adverbial a continuación.

* Adyacente: aquellos adjetivos que complementan al nombre en un sintagma nominal.

* Aposición: aquellos sustantivos que complementan a otros en un sintagma nominal.

* Modificador: palabra que complementa al núcleo de un sintagma adjetival o adverbial, y que altera la intensidad de un adjetivo o un adverbio. Pueden actuar como modificadores los adverbios de cantidad (muy, más, menos, mucho, poco, demasiado, bastante, tan, algo...) y algunos adverbios acabados en -mente (increíblemente, exageradamente, asombrosamente...).

* Sintagma verbal: 
aquel cuyo núcleo es un verbo, el cual puede estar acompañado por uno o varios sintagmas nominales, adverbiales, adjetivales y preposicionales. Siempre cumple la misma función en una oración, a saber, la del predicado.


* Verbo copulativo: aquel que atribuye una cualidad al sujeto. Son tres, a saber, ser, estar y parecer. Crean predicados nominales.

* Verbo predicativo: aquel que posee un significado pleno. Son todos aquellos que no sean ser, estar y parecer. Crean predicados verbales.

* Sujeto: aquel sintagma nominal que realiza la acción del verbo, con el que concuerda en número. Puede ser expreso si se ve claramente dentro de la oración; u elíptico, tácito u omitido, si no se aprecia en ella.

* Oración impersonal: aquella que no tiene sujeto. Es propia de aquellas en cuyo predicado se encuentra un verbo relacionado con los fenómenos meteorológicos, o algunas formas del verbo haber o hacer.

* Predicado: aquel sintagma verbal que expresa la acción que se realiza y todas las circunstancias que la rodean. Puede ser nominal si su núcleo son los verbos copulativos ser, estar o parecer; y verbal, si su núcleo es cualquier otro verbo que no sea alguno de estos tres (predicativos).

* Atributo: aquel complemento verbal, exclusivo de los predicados nominales, que indica un rasgo, una característica o una información del sujeto

* Complemento circunstancial: aquel complemento verbal que expresa las circunstancias en las que ocurre la acción del verbo. Hay distintos tipos: de lugar, de tiempo, de modo, de cantidad, de causa, de finalidad, de instrumento y de compañía.

* Sustantivo: aquella palabra que designa seres, objetos, lugares, ideas o acontecimientos. Todos tienen un género (masculino o femenino) y un número (singular o plural) y, de acuerdo a lo que hagan referencia, pueden ser de diferentes tipos (cuyas definiciones, con ejemplos, podéis encontrar en esta entrada del blog).

* Determinante: palabra variable que acompaña al sustantivo para concretarlo y marcar su género y su número. Según su significado, se puede clasificar en artículos, posesivos, demostrativos, indefinidos, numerales y exclamativos e interrogativos.

* Determinante artículo: aquel que me indica si el sustantivo al que acompaña me resulta conocido o no. Para expresar que lo conozco, empleo los artículos determinados (el, la, lo, los, las); y para lo contrario, los artículos indeterminados (un, una, unos, unas).

* Determinante posesivo: aquel que expresa quién es el poseedor del sustantivo al que acompaña. Los posesivos pueden decirnos si dicho sustantivo pertenece a un único poseedor o a varios.

* Determinante demostrativo: aquel que nos informa sobre la distancia a la que se encuentra el sustantivo con respecto del hablante, ya sea cercana(este), media (ese) o lejana (aquel).

* Determinante numeral: aquel que indica la cantidad exacta del sustantivo al que acompañan. Pueden ser cardinales (precisa una cantidad numérica -uno, dos, tres...-),ordinales (expresa un orden -primero, segundo, tercero...-), partitivos (medio, tercio...), multiplicativos (doble, triple...) y distributivos (cada, sendos).

* Determinante indefinido: aquel que indica una cantidad inexacta o imprecisa del sustantivo al que acompañan.

* Determinante interrogativo y/o exclamativo: aquel que acompaña al sustantivo en las oraciones interrogativas o exclamativas.

* Adjetivo: 
palabra variable que acompaña al sustantivo, indicando una característica, rasgo, propiedad o cualidad suya. Todos ellos poseen un género y un número, y presentan un grado y un tipo concretos.

* Adjetivo especificativo: aquel tipo de adjetivo que expresa una cualidad que permite distinguir a ese ser u objeto de otro u otros.

* Adjetivo explicativo: aquel tipo de adjetivo que indica una característica obvia del sustantivo, por lo que no permite diferenciarlo de otros. 

* Grado: cada una de las diferentes formas en que el adjetivo expresa la intensidad de la cualidad del sustantivo. Se reconocen tres, a saber, positivo, comparativo y superlativo.

* Grado positivo: aquel en el que el adjetivo aparece sin modificar su intensidad. Es el más habitual de los tres.

* Grado comparativo: aquel que permite comparar esa cualidad del sustantivo con la de otros. Puede ser de igualdad (tan + adjetivo + como), de superioridad (más + adjetivo + que) o de inferioridad (menos + adjetivo + que).

* Grado superlativo: aquel que presenta la cualidad del sustantivo en su nivel máximo. Puede ser absoluto (muy + adjetivo; adjetivo + ísimo) o relativo (el / la + más / menos + adjetivo + de).

* Pronombre: palabra variable cuya misión es la de sustituir o reemplazar a un sustantivo dentro de una oración o texto. Existen distintos tipos: personales, demostrativos, posesivos, numerales, indefinidos e interrogativos o exclamativos.

* Pronombre personal: aquel tipo de pronombre que hace referencia y sustituye a una o varias personas dentro de una oración o texto. Existen de 1ª persona (yo, me, mí, conmigo, nosotros, nos), 2ª (tú, te, ti, contigo, vosotros, os) y 3ª (él, ella, se, sí, consigo, lo, la, los, las, le, les, ellos, ellas). 


* Adverbio: Palabra invariable (sin género -no es masculina ni femenina- ni número -no es singular ni plural-) que complementa al verbo (y, en ocasiones, al adjetivo o a otro adverbio), y que indica tiempo, lugar, modo, cantidad, afirmación, negación o duda.

* Preposición: Palabra invariable que relaciona entre sí palabras y, en ocasiones, oraciones. 

* Conjunción: Palabra invariable que une oraciones y/o palabras. Existen varios tipos, a saber, copulativas, disyuntivas, adversativas, condicionales y causales.

* Verbo: Aquella palabra variable que expresa una acción o estado en un tiempo determinado. Está formado por una raíz o lexema, que aporta el significado del verbo; y un morfema flexivo llamado desinencia, que informa sobre la persona, el número, el tiempo, el modo y el aspecto del verbo.

* Persona: 
Aquella información gramatical aportada por la desinencia que nos indica si la acción es llevada a cabo por el hablante (), el oyente () o una persona ajena al hablante y el oyente ().

* Número: Aquella información gramatical aportada por la desinencia que nos indica si la acción es llevada a cabo por una (singular) o varias personas (plural).

* Tiempo: Aquella información gramatical aportada por la desinencia que nos indica cuándo se realizó la acción.


* Modo: Aquella información gramatical aportada por la desinencia que nos indica la actitud del hablante frente a la acción del verbo. Existen tres, a saber, indicativo, subjuntivo e imperativo.

* Indicativo: Modo del verbo que expresa que la acción ha sucedido, sucederá o está sucediendo realmente, con total seguridad.

* Subjuntivo: Modo del verbo que expresa que la acción puede que suceda, es decir, no es completamente seguro que ésta ocurra. Se emplea, fundamentalmente, para casos hipotéticos, así como para expresar dudas y deseos

* Imperativo: Modo del verbo que se utiliza exclusivamente para las órdenes o ruegos.

* Aspecto: Aquella información del verbo que indica si la acción ha terminado o no. Si hubiera finalizado, diremos que el aspecto es perfecto, correspondiéndole tanto al pretérito perfecto simple como a todos los tiempos compuestos. Si, por el contrario, la acción no ha empezado todavía, se está desarrollando ahora o no llegó a terminar, el aspecto será imperfecto, el cual comprende casi todos los tiempos simples (presente, pretérito imperfecto, futuro simple y condicional simple) menos el pretérito perfecto simple.

* Voz: Aquella información del verbo que indica si el sujeto realiza o recibe la acción. Si el sujeto, como suele ser lo normal, hace la acción del verbo, se dice que la voz es activa. Por el contrario, si el sujeto padece la acción, estaremos ante la voz pasiva, la cual se forma con el verbo ser conjugado y luego otro verbo (que será el principal) en participio.

jueves, 12 de marzo de 2026

2º ESO: Los complementos verbales (II): El complemento circunstancial

 EL COMPLEMENTO CIRCUNSTANCIAL

* Definición:
 aquel complemento verbal que indica las circunstancias que rodean la acción que realiza el sujeto. Ejemplo:

Homer trabaja  / en la central nuclear / con mucha pereza / desde los años 70.

Cada uno de los sintagmas señalados en negrita en esta oración cumplen con la función de complemento circunstancial. "En la central nuclear" se indica dónde ocurre la acción; "con mucha pereza", cómo ocurre; y "desde los años 70", desde cuándo sucede.

* ¿Qué tipos de CC hay? Vamos a verlo en la siguiente tabla:

COMPLEMENTO
RASGOS
PRUEBAS

TIEMPO (CCT)

Sintagmas nominales, preposicionales y adverbiales (adverbios de tiempo)
Preguntar al verbo cuándo.

LUGAR (CCL)

Sintagmas nominales, preposicionales y adverbiales (adverbios de lugar)
Preguntar al verbo dónde.

MODO (CCM)

Sintagmas preposicionales y adverbiales (adverbios de modo)
Preguntar al verbo cómo.

CANTIDAD (CCC)

Sintagmas adverbiales (adverbios de cantidad)
Preguntar al verbo cuánto.

INSTRUMENTO (CCI)

Sintagmas preposicionales que empiezan por con, seguidos de un objeto.
Preguntar al verbo con qué.

CAUSA (CCCausa)

Sintagmas preposicionales que empiezan por por.
Preguntar al verbo por qué.

FINALIDAD (CCF)

Sintagmas preposicionales que empiezan por para.
Preguntar al verbo para qué.

COMPAÑÍA (CCComp.)

Sintagmas preposicionales que empiezan por con, seguidos de una persona.
Preguntar al verbo con quién.

* Pruebas: a cada complemento circunstancial, como acabáis de ver, le corresponde una pregunta. Vamos a aplicarlas para tenerlo todavía más claro:

La familia Simpson vive en Springfield. = ¿Dónde vive la familia Simpson? "En Springfield", por lo que ese sintagma preposicional será CCL.

La familia Simpson vive sus aventuras desde los años 80. = ¿Desde cuándo vive sus aventuras la familia Simpson? "Desde los años 80", por lo que ese sintagma preposicional será CCT.

Bart siempre patina así por las aceras. = ¿Cómo patina Bart? "Así", por lo que ese sintagma adverbial será CCM ("por las aceras", CCL; "siempre", CCT).

Homer bebe demasiado. = ¿Cuánto bebe Homer? "Demasiado", por lo que ese sintagma adverbial será CCC.

Maggie golpea a Homer con un martillo. = ¿Con qué golpea Maggie? "Con un martillo". Se trata, además, de un sintagma preposicional que comienza por la preposición con, seguida de un objeto, por lo que es con total seguridad CCI.

Marge montó en bicicleta con Bart. = ¿Con quién montó Marge en bicicleta? "Con Bart". Se trata, además, de un sintagma preposicional que comienza por la preposición con, seguida de una persona, por lo que es con total seguridad CCComp.

Lisa estudia para sus exámenes. = ¿Para qué estudia Lisa? "Para sus exámenes" Se trata, además, de un sintagma preposicional que comienza por la preposición para, por lo que es con total seguridad CCF.

* Castigaron a Bart por desobediente. = ¿Por qué castigaron a Bart? "Por desobediente". Se trata, además, de un sintagma preposicional que comienza por la preposición por, por lo que es con total seguridad CCCausa.

EJEMPLOS

Durante su juventud Homer cantó con su grupo en Nueva York.

Teniendo en cuenta que el sujeto es "Homer" y el predicado verbal, "Durante su juventud cantó con su grupo en Nueva York", tan solo nos queda saber qué funciones cumplen los sintagmas "durante su juventud", "con su grupo" y "en Nueva York":

1) ¿Cuándo cantó Homer? "Durante su juventud" es la respuesta, por lo que ese sintagma preposicional es un CCT. 

2) ¿Con quién cantó Homer? "Con su grupo". Se trata, además, de un sintagma preposicional que empieza por la preposición con, seguido de unas personas, por lo que es con total seguridad CCComp.

3) ¿Dónde cantó Homer? "En Nueva York", por lo que ese sintagma preposicional es un CCL.

Bart fue obligatoriamente a una escuela militar durante varios meses con Lisa.

Nuevamente, estamos ante un predicado verbal, cuyo núcleo es "fue", mientras que el sujeto es "Bart". Localicemos ahora los complementos circunstanciales:

1) ¿Cómo fue Bart? "Obligatoriamente". Ese es un CCM.

2) ¿Adónde fue Bart? "A una escuela militar". Evidentemente, esto es CCL.

3) ¿Cuándo fue Bart? "Durante varios meses", que es CCT.

4) ¿Con quién fue Bart? "Con Lisa". Se trata de un sintagma preposicional que empieza por la preposición con, seguido de una persona, por lo que es CCComp.

¿Preguntas? ¡Pues ya sabéis!