martes, 17 de febrero de 2026

4º ESO: Generación del 98 (I): la novela de Unamuno y Baroja

Europa vivía una época de gran esplendor a finales del siglo XIX, tanto científica como artísticamente. El mundo conocía por aquellos entonces una era de progreso y paz jamás vistas hasta entonces. Sin embargo, para España la historia fue bien distinta. A pesar de la estabilidad política que lograron Sagasta y Cánovas del Castillo, la sombra de la corrupción política flotaba por doquier; a nivel económico y tecnológico, España estaba muy por detrás de las grandes potencias occidentales; no se terminaba de consolidar un tejido industrial que modernizase el país; las tasas de analfabetismo eran elevadísimas... Y lo peor aún estaba por llegar:



Lo poco que quedaba del Imperio español conocía su final de la forma más cruel posible. Ni una sola nación occidental acudió en la ayuda de una España que se hundió definitivamente en la decadencia:



Aunque, a nivel político, no hubiese reacción real a la lamentable situación del país (como habéis escuchado en este vídeo), sí la hubo en los ámbitos culturales e intelectuales. Filósofos, científicos, escritores, periodistas... Todos ellos elevaron su voz y criticaron, desde sus respectivos campos, cómo se hallaba el país, expresando, a su vez, su deseo de regenerarlo, de reconstruirlo a partir de las cenizas del 'Desastre del 98'. 

Esta ola de rabia, descontento, indignación y protesta tuvo rápidamente su eco en la literatura. Novelistas, ensayistas, poetas y dramaturgos que habían abrazado el Modernismo abandonaban esta corriente para apostar por un estilo diferente, que les permitiera abordar los gravísimos problemas de España y, al mismo tiempo, reflexionar sobre el sentido que tenía la vida humana en un mundo cruel, absurdo, deshumanizado y corrupto. Muchos fueron los autores que se adscribieron a esta nueva forma de percibir la literatura, destacando, de entre todos ellos, seis: Ramiro de Maeztu, José Martínez 'Azorín', Pío Baroja, Miguel de Unamuno, Antonio Machado y Ramón María del Valle-Inclán. Todos ellos constituyeron uno de los grupos literarios más importantes de nuestra historia: la Generación del 98.

Como ya se ha indicado, España era la principal preocupación de los escritores de esta Generación. Desde su punto de vista, para recuperar la grandeza de nuestro país y regenerarlo, era preciso encontrar, primero, su esencia, aquello que lo destacaba de otras naciones occidentales y lo llevó en su día a ser una gran potencial mundial. Para conseguir ese objetivo, la Generación del 98 buscará lo que es España en distintos lugares:

* La historia
, tanto medieval como la del Imperio, con el doble objetivo de localizar el espíritu de España y descubrir los males que la han llevado a la situación de decadencia actual.

* La literatura del Siglo de Oro, la etapa más gloriosa de nuestras letras, y las obras de otros grandes autores, como Jorge Manrique, los ilustrados o Mariano José de Larra. Todos ellos mostraban ya en sus escritos una búsqueda del alma española y un deseo de que cambiasen la sociedad y el mundo en el que vivían.

* Los paisajes de Castilla. Al ser la cuna histórica de España, este territorio servirá de símbolo a esta Generación para plasmar los males y las bondades del país. A fin de cuentas, de Castilla surgió la chispa de la Reconquista y el descubrimiento y posterior colonización de América; así como las bases del gran Imperio de Carlos I y Felipe II. Una grandeza que chocaba de lleno con la realidad que vivía la Castilla de principios del siglo XX: rural, empobrecida, analfabeta, austera, seca... Aunque con una belleza y una fortaleza indiscutibles. El destino de España y el de Castilla iban de la mano.

Por otra parte, los escritores de la Generación del 98 se interesarán por el alma humana. El sinsentido del 'Desastre del 98' y las sensaciones posteriores de humillación y derrota llevaron a intelectuales, artistas y filósofos a plantearse lo absurda que era la existencia del hombre, condenado (ya fuera por voluntad propia o intervención ajena) por la avaricia, la corrupción, el egoísmo y todos los pecados y defectos del mundo moderno. Valores como la justicia, la verdad o el honor se habían diluido como azúcar en el agua y hasta el mismo destino parecía conducirnos a todos a la más absoluta fatalidad. Esta visión tan pesimista de la vida es otro de los grandes temas de una Generación del 98 que no dudó en apostar por personajes repletos de dudas y temores, historias de final trágico...

Evidentemente, estas características se observaron, sobre todo, en la narrativa de la Generación del 98, pudiendo destacar en ella a tres grandes autores:

PÍO BAROJA

Nacido en San Sebastián, se formó para ser médico, pero pronto abandonó la medicina por la literatura. En sus novelas destaca, por un lado, su visión pesimista del mundo, en el que el hombre nada puede hacer para luchar contra la tragedia y el destino; y la importancia de los diálogos y la acción, apenas interrumpida por unas descripciones muy sucintas. Baroja se centra, sobre todo, en el dolor humano, experimentado por esas clases bajas que solo pueden soñar con sobrevivir. Su producción (donde destaca El árbol de la ciencia) se suele agrupar en distintas trilogías, como Tierra vasca (La casa de Aizgorri, El mayorazgo de Labraz y Zalacaín el aventurero); La lucha por la vida (La busca, Mala hierba y Aurora roja); La raza (El árbol de la ciencia, La dama errante y La ciudad en la niebla); o El mar (Las inquietudes de Shanti Andía, El laberinto de las sirenas y La estrella del capitán Chimista).

JOSÉ MARTÍNEZ 'AZORÍN'

El alicantino 'Azorín' (pseudónimo de José Martínez), a diferencia de Baroja, se olvida por completo de la acción. En sus novelas, de hecho, no hay argumento: son escenas yuxtapuestas sin una historia de fondo que las una. Por el contrario, para 'Azorín' lo realmente importante eran las descripciones de los paisajes (Castilla, esencialmente), los pueblos y sus gentes. Estas, eso sí, no serían tan largas y profusas como las del Realismo, sino mucho más sobrias, elaboradas con pequeños detalles (a modo impresionista, como hacían los pintores de esta corriente en Francia). Incluso se toma la libertad de incorporar a sus novelas algunos elementos líricos, abandonando el narrador omnisciente para apostar por uno interno que le permitiera mostrar sus reflexiones sobre la desesperación, la fugacidad de la vida, el paso del tiempo, la fatalidad, el hastío... La voluntad (1902) es su novela más célebre.

MIGUEL DE UNAMUNO

Posiblemente este sea el nombre más prominente de toda esta Generación. Nació en Bilbao, pero pasó casi toda su vida en Salamanca, donde fue catedrático de Griego e incluso rector de su prestigiosa universidad. Filósofo fundamental de nuestro país, en sus novelas mostrará sus dudas existenciales y sus principales ideas: la preocupación por el ser humano, el sentido de la vida, la necesidad de hallar a Dios, la lucha entre la razón y la fe... Por supuesto, España también fue uno de sus focos de atención, estudiando a fondo nuestra literatura y nuestra historia para encontrar, en ellas, su esencia, su alma. Renegó de la prosa realista y naturalista hasta el punto de que no llamaba a sus obras 'novelas', sino 'nivolas', en un afán de desmarcarse completamente de los movimientos anteriores. Y, desde luego, muchas eran las diferencias: apuesta por el diálogo y el monólogo para desarrollar los acontecimientos, empleo del paisaje como símbolo (herencia modernista), sus finales no eran cerrados... Tres 'nivolas' sobresalen de su trayectoria, a saber, Niebla (donde aborda, desde una perspectiva trágica y pesimista, el sentido de la existencia), San Manuel Bueno, mártir (aquí expresa sus profundas dudas religiosas -razón vs. fe-) y La tía Tula.

jueves, 12 de febrero de 2026

2º ESO: Guía del examen del martes

  Fecha: martes, 17 de febrero

Entradas de interés

* La descripción: si queréis saber en qué consiste esta clase de texto y cuáles son sus tipos, esta es vuestra entrada.

* Los diálogos: en este enlace tenéis todo lo que debéis conocer sobre esta tipología textual y sus clases, con ejemplos.

* El estilo de los diálogos: por aquí podréis aprender cómo pasar un diálogo de estilo directo a indirecto, y viceversa.

* Cuentos y novelas: en esta entrada tenéis los rasgos de estos dos subgéneros narrativos y sus distintos tipos, con algunos ejemplos.

* Morfología: sustantivos, adjetivos, determinantes y pronombres: aquí disponéis de un repaso a fondo de cómo analizar cada una de estas categorías variables de la morfología.

* Adverbios, preposiciones y conjunciones: por aquí tenéis todos los listados de estas categorías invariables para que podáis estudiarlas a fondo.

* ¿Indefinido o adverbio de cantidad?: si seguís teniendo problema a la hora de distinguir un determinante de un pronombre indefinido y un adverbio de cantidad, en esta entrada os lo explico con varios ejemplos.

* Los verbos. Persona, número, tiempo y modo: esta entrada introductoria os permitirá conocer las primeras informaciones gramaticales que hay que analizar en los verbos.

* Los verbos. Conjugaciones: aunque no os las tenéis que aprender de memoria, dado que va a haber ejercicios prácticos de verbos, os vendrá bien conocerlas para distinguir el tiempo y el modo de los verbos que os ponga.

* El verbo. Aspecto y formas no personales: por aquí disponéis de toda la información que podéis precisar para reconocer, estudiar y analizar estos fenómenos verbales.

* La voz: con esta información gramatical debéis terminar todos los análisis morfológicos de los verbos, así que prestad atención a estas explicaciones y sus ejemplos.

* Los sintagmas: con esta entrada comenzamos el estudio del análisis sintáctico, centrándonos en su parte más fundamental, a saber, los sintagmas y los distintos elementos que los conforman, además de las diferentes clases existentes.

* Definiciones del tema 4: aquí tenéis todo el vocabulario condensado de este tema, para que podáis estudiarlo.

2º ESO: Definiciones del tema 4

* Diálogo: comunicación que se establece entre varios interlocutores que actúan alternativamente como emisores y receptores. Según su grado de planificación, existen dos tipos, a saber, el planificado y el espontáneo. Se pueden escribir de distintas maneras, como, por ejemplo, empleando el estilo directo para expresar con exactitud lo que los personajes quieren decir en un cuento o novela. 

* Diálogo espontáneo: aquel que no está planificado. En él, los temas se van improvisando sobre la marcha, el vocabulario empleado suele ser sencillo, las oraciones pueden dejarse incompletas, se emplea el "tú", se interrumpe el turno de palabra y se emplean muchos gestos.

* Diálogo planificado: aquel cuyos temas sí están pensados o establecidos de antemano. Su vocabulario es muy cultose utiliza el "usted" y otros tratamientos de cortesía (como el respeto al turno de palabra) y apenas se usan gestos.

* Descripción: tipo de texto que consiste en enumerar las características o rasgos más importantes de un elemento real o ficticio. Para realizarla, es preciso observar la realidad que se quiere describir; seleccionar sus cualidades más importantes; ordenarlas; y, finalmente, expresarlas.

* Descripción objetiva: aquella que presenta las características de un ser, objeto o lugar sin emitir opiniones o valoraciones personales, solo ajustándose a la realidad. 

* Descripción subjetiva: aquella que muestra la opinión o los sentimientos del emisor hacia el ser, objeto o lugar que está siendo descrito.

* Cuento: tipo de narración literaria que se caracteriza por el desarrollo de una única historia con pocos personajes, que apenas evolucionan psicológicamente a lo largo de la misma. A su vez, en él no se detalla ni el espacio ni el tiempo en el que tienen lugar los acontecimientos. Según su origen, pueden ser literarios o populares.

* Cuento popular: aquel cuyo origen o autor no se conoce. Por tanto, son relatos anónimos, escritos para enseñar a todos, mayores y pequeños, pautas de conducta que les fueran útiles en sus vidas cotidianas. Estos cuentos se transmitían de forma oral, lo que dio lugar a diferentes versiones de una misma historia. Por último, hay que destacar que se caracterizan por presentar elementos mágicos o fantásticos (brujas, gigantes, ogros, hadas...), así como personajes planos (o buenos -Caperucita, el gato con botas- o malos -brujas, gigantes-, sin término medio).

* Cuento literario: aquel cuyo autor sí se conoce, y ya no se escribe con una intención didáctica, sino, sencillamente, para entretenerSe transmiten de forma escrita, por lo que solo hay una versión de estas historias, en las que ya no aparecen elementos mágicos, sino personajes más propios de la vida cotidiana.

* Novela: el tipo de narración literaria más extensa que existe, la cual se caracteriza por contar varias historias en las que intervienen muchos personajes, los cuales experimentan una evolución psicológica a lo largo de la misma (esto es, su personalidad cambia a medida que se van desarrollando sus acontecimientos). En ellas se suele precisar con exactitud el espacio y el tiempo en el que tienen lugar los hechos. Según su tema, pueden ser policíacas, de aventuras, románticas..., así como más realistas o fantásticas.

Sintagma: conjunto de palabras que cumple una función concreta dentro de la oración. Según cuál sea su núcleo, podemos reconocer cinco clases, a saber, nominal, adjetival, adverbial, verbal y preposicional. 

* Sintagma nominal: aquel conjunto de palabras cuyo núcleo es un sustantivo o, en su defecto, un pronombre.

* Sintagma adjetival: aquel conjunto de palabras cuyo núcleo es un adjetivo.

* Sintagma adverbial: aquel conjunto de palabras cuyo núcleo es un adverbio.

* Sintagma verbal: aquel conjunto de palabras cuyo núcleo es un verbo.

* Sintagma preposicional: aquel conjunto de palabras que está formado por una preposición que actúa como nexo; y un sintagma nominal, adjetival o adverbial a continuación.

* Adyacente: aquellos adjetivos que complementan al nombre en un sintagma nominal.

* Aposición: aquellos sustantivos que complementan a otros en un sintagma nominal.

* Modificador: palabra que complementa al núcleo de un sintagma adjetival o adverbial, y que altera la intensidad de un adjetivo o un adverbio. Pueden actuar como modificadores los adverbios de cantidad (muy, más, menos, mucho, poco, demasiado, bastante, tan, algo...) y algunos adverbios acabados en -mente (increíblemente, exageradamente, asombrosamente...).

* Sustantivo: aquella palabra que designa seres, objetos, lugares, ideas o acontecimientos. Todos tienen un género (masculino o femenino) y un número (singular o plural) y, de acuerdo a lo que hagan referencia, pueden ser de diferentes tipos (cuyas definiciones, con ejemplos, podéis encontrar en esta entrada del blog).

* Determinante: palabra variable que acompaña al sustantivo para concretarlo y marcar su género y su número. Según su significado, se puede clasificar en artículos, posesivos, demostrativos, indefinidos, numerales y exclamativos e interrogativos.

* Determinante artículo: aquel que me indica si el sustantivo al que acompaña me resulta conocido o no. Para expresar que lo conozco, empleo los artículos determinados (el, la, lo, los, las); y para lo contrario, los artículos indeterminados (un, una, unos, unas).

* Determinante posesivo: aquel que expresa quién es el poseedor del sustantivo al que acompaña. Los posesivos pueden decirnos si dicho sustantivo pertenece a un único poseedor o a varios.

* Determinante demostrativo: aquel que nos informa sobre la distancia a la que se encuentra el sustantivo con respecto del hablante, ya sea cercana(este), media (ese) o lejana (aquel).

* Determinante numeral: aquel que indica la cantidad exacta del sustantivo al que acompañan. Pueden ser cardinales (precisa una cantidad numérica -uno, dos, tres...-),ordinales (expresa un orden -primero, segundo, tercero...-), partitivos (medio, tercio...), multiplicativos (doble, triple...) y distributivos (cada, sendos).

* Determinante indefinido: aquel que indica una cantidad inexacta o imprecisa del sustantivo al que acompañan.

* Determinante interrogativo y/o exclamativo: aquel que acompaña al sustantivo en las oraciones interrogativas o exclamativas.

* Adjetivo: 
palabra variable que acompaña al sustantivo, indicando una característica, rasgo, propiedad o cualidad suya. Todos ellos poseen un género y un número, y presentan un grado y un tipo concretos.

* Adjetivo especificativo: aquel tipo de adjetivo que expresa una cualidad que permite distinguir a ese ser u objeto de otro u otros.

* Adjetivo explicativo: aquel tipo de adjetivo que indica una característica obvia del sustantivo, por lo que no permite diferenciarlo de otros. 

* Grado: cada una de las diferentes formas en que el adjetivo expresa la intensidad de la cualidad del sustantivo. Se reconocen tres, a saber, positivo, comparativo y superlativo.

* Grado positivo: aquel en el que el adjetivo aparece sin modificar su intensidad. Es el más habitual de los tres.

* Grado comparativo: aquel que permite comparar esa cualidad del sustantivo con la de otros. Puede ser de igualdad (tan + adjetivo + como), de superioridad (más + adjetivo + que) o de inferioridad (menos + adjetivo + que).

* Grado superlativo: aquel que presenta la cualidad del sustantivo en su nivel máximo. Puede ser absoluto (muy + adjetivo; adjetivo + ísimo) o relativo (el / la + más / menos + adjetivo + de).

* Pronombre: palabra variable cuya misión es la de sustituir o reemplazar a un sustantivo dentro de una oración o texto. Existen distintos tipos: personales, demostrativos, posesivos, numerales, indefinidos e interrogativos o exclamativos.

* Pronombre personal: aquel tipo de pronombre que hace referencia y sustituye a una o varias personas dentro de una oración o texto. Existen de 1ª persona (yo, me, mí, conmigo, nosotros, nos), 2ª (tú, te, ti, contigo, vosotros, os) y 3ª (él, ella, se, sí, consigo, lo, la, los, las, le, les, ellos, ellas). 


* Adverbio: Palabra invariable (sin género -no es masculina ni femenina- ni número -no es singular ni plural-) que complementa al verbo (y, en ocasiones, al adjetivo o a otro adverbio), y que indica tiempo, lugar, modo, cantidad, afirmación, negación o duda.

* Preposición: Palabra invariable que relaciona entre sí palabras y, en ocasiones, oraciones. 

* Conjunción: Palabra invariable que une oraciones y/o palabras. Existen varios tipos, a saber, copulativas, disyuntivas, adversativas, condicionales y causales.

* Verbo: Aquella palabra variable que expresa una acción o estado en un tiempo determinado. Está formado por una raíz o lexema, que aporta el significado del verbo; y un morfema flexivo llamado desinencia, que informa sobre la persona, el número, el tiempo, el modo y el aspecto del verbo.

* Persona: 
Aquella información gramatical aportada por la desinencia que nos indica si la acción es llevada a cabo por el hablante (), el oyente () o una persona ajena al hablante y el oyente ().

* Número: Aquella información gramatical aportada por la desinencia que nos indica si la acción es llevada a cabo por una (singular) o varias personas (plural).

* Tiempo: Aquella información gramatical aportada por la desinencia que nos indica cuándo se realizó la acción.


* Modo: Aquella información gramatical aportada por la desinencia que nos indica la actitud del hablante frente a la acción del verbo. Existen tres, a saber, indicativo, subjuntivo e imperativo.

* Indicativo: Modo del verbo que expresa que la acción ha sucedido, sucederá o está sucediendo realmente, con total seguridad.

* Subjuntivo: Modo del verbo que expresa que la acción puede que suceda, es decir, no es completamente seguro que ésta ocurra. Se emplea, fundamentalmente, para casos hipotéticos, así como para expresar dudas y deseos

* Imperativo: Modo del verbo que se utiliza exclusivamente para las órdenes o ruegos.

* Aspecto: Aquella información del verbo que indica si la acción ha terminado o no. Si hubiera finalizado, diremos que el aspecto es perfecto, correspondiéndole tanto al pretérito perfecto simple como a todos los tiempos compuestos. Si, por el contrario, la acción no ha empezado todavía, se está desarrollando ahora o no llegó a terminar, el aspecto será imperfecto, el cual comprende casi todos los tiempos simples (presente, pretérito imperfecto, futuro simple y condicional simple) menos el pretérito perfecto simple.

* Voz: Aquella información del verbo que indica si el sujeto realiza o recibe la acción. Si el sujeto, como suele ser lo normal, hace la acción del verbo, se dice que la voz es activa. Por el contrario, si el sujeto padece la acción, estaremos ante la voz pasiva, la cual se forma con el verbo ser conjugado y luego otro verbo (que será el principal) en participio.

4º ESO: Los complementos verbales (IV): El complemento agente

EL COMPLEMENTO AGENTE

*Definición: aquel complemento verbal, exclusivo de las oraciones pasivas, que realiza la acción del verbo. Ejemplo:

Bart es agarrado por la señorita Krabappel.

"Por la señorita Krabappel" es un sintagma dentro de una oración pasiva (lo reconocemos porque el verbo está, efectivamente, en voz pasiva -ser + participio-) que nos revela quién realiza la acción de agarrar (la señorita Krabappel). Por tanto, es complemento agente.

* ¿Qué sintagmas pueden actuar como C. Ag.?

* Un sintagma preposicional que comience SIEMPRE por la preposición 'por': Homer fue contratado por el señor Burns. / "por el señor Burns" es un sintagma que nos informa sobre quién realiza la acción de contratar (el señor Burns).

* Pruebas: para localizar un complemento agente, hay que tener en cuenta que:

A) Siempre aparece en las oraciones pasivas. Por tanto, si el verbo se encuentra en voz pasiva (ser+participio), habrá un complemento agente con total seguridad; si, por el contrario, el verbo se halla en voz activa, no habrá ningún complemento agente.

B)
 Empieza SIEMPRE por la preposición "por". Si el sintagma en cuestión no empieza por dicha preposición, no podrá ser complemento agente. Por ejemplo:

Bart es castigado con dureza por Homer.

¿Por qué sé a ciencia cierta que "con dureza" no puede ser complemento agente? Muy sencillo: ese sintagma preposicional empieza por "con" y debería comenzar por "por". Por tanto, no puede actuar como complemento agente. Por el contrario, "por Homer" sí podría serlo, aunque antes deberemos realizar una comprobación más.

C) El complemento agente realiza la acción del verbo en voz pasiva. A diferencia de lo que ocurre en la voz activa, en las oraciones pasivas el sujeto no realiza la acción, sino que la recibe o padece:

Bart es castigado con dureza por Homer.

En esta oración, el sujeto (Bart) no realiza la acción de castigar; al contrario, la recibe. Esto se debe a quela voz pasiva indica justo eso: que el sujeto padece la acción del verbo, y no la lleva a cabo.

¿Quién, entonces, realiza dicha acción? Pues el complemento agente. Si nos fijamos con suma atención, ¿quién castiga a Bart? Homer. Es Homer el que lleva a cabo la acción del verbo en voz pasiva. Por eso será nuestro complemento agente.

D) El complemento agente se transformará en el sujeto de la oración activa. Es una prueba muy similar a la que empleábamos para localizar el complemento directo. Veamos los pasos que hemos de dar:

1) Lo que sea complemento agente ha de convertirse en sujeto, quitándole la preposición "por".

2) El sujeto de la pasiva se transforma en CD, añadiéndole la preposición "a" si fuera necesario.

3) Pasamos el verbo en voz pasiva a voz activa.

Bart es castigado con dureza por Homer.

ACTIVA

Homer castigó con dureza a Bart.

Dado que "por Homer", en la oración activa, se transforma en sujeto, y cumple con todos los demás requisitos vistos con anterioridad, será, sin lugar a dudas, nuestro complemento agente.

EJEMPLOS

Homer es regañado de forma exagerada por Marge.

Dado que es una oración pasiva (el verbo es "es regañado", esto es, el verbo ser como auxiliar y un verbo principal -regañar- en participio), habrá con toda certeza un complemento agente, por lo que he de localizar un sintagma preposicional que realice la acción del verbo y empiece por la preposición "por". Vayamos, pues, paso a paso:

1) ¿Cuántos sintagmas preposicionales hay? Dos, a saber, "de forma exagerada" y "por Marge". 

2) ¿Hay alguno que comience por la preposición "por"? Sí, "por Marge".

3) Transformemos ahora la oración pasiva en una activa, para ver si "por Marge" se transforma en su sujeto:

Homer es regañado de forma exagerada por Marge.

ACTIVA

Marge regaña de forma exagerada a Homer.

Dado que "por Marge" se convierte en el sujeto de la oración activa, queda claro que este sintagma es el que realiza la acción del verbo y que, por consiguiente, es el complemento agente.

Martin es maltratado por Nelson por su forma de hablar.

Nuevamente, estamos ante una oración pasiva, cuyo núcleo es "es maltratado" (verbo auxiliar ser + verbo principal en participio -maltratado-). Localicemos ahora el complemento agente:

1) ¿Cuántos sintagmas preposicionales hay? Dos, a saber, "por Nelson" y "por su forma de hablar". 

2) ¿Hay alguno que comience por la preposición "por"? En este caso, ambos empiezan por "por".

3) Transformemos ahora la oración pasiva en una activa, para ver cuál de ellos se transforma en su sujeto:

Martin es maltratado por Nelson por su forma de hablar.

ACTIVA

Nelson maltrata a Martin por su forma de hablar.

Dado que "por Nelson" se convierte en el sujeto de la oración activa (y no "por su forma de hablar"), queda claro que este sintagma es el que realiza la acción del verbo y que, por consiguiente, es el complemento agente.