* La argumentación: en esta entrada podréis disfrutar de ejemplos de esta tipología textual debidamente explicados y analizados, así como explicaciones sobre las estructuras argumentativas y los distintos tipos de argumentos.
* La Generación del 27: por aquí disponéis de toda la información general sobre la constitución y las características comunes de este grupo de poetas, así como información precisa de Salinas, Guillén, Diego y Aleixandre, el único con un Nobel.
* La Generación del 27: Cernuda y Alberti: dada la relevancia de estos dos autores de esta Generación, les dedicamos una entrada aparte con sus obras más importantes, su estilo y sus temas explicados.
* Repaso de morfología: aquí tenéis todo lo que necesitáis para prepararos de cara a los análisis morfológicos de sustantivos, adjetivos, pronombres, determinantes, adverbios, preposiciones y conjunciones.
* Los verbos: aspecto y voz:con estas dos informaciones gramaticales debéis terminar todos los análisis morfológicos de los verbos, así que prestad atención a estas explicaciones y sus ejemplos.
* Los sintagmas: con esta entrada comenzamos el estudio del análisis sintáctico, centrándonos en su parte más fundamental, a saber, los sintagmas y los distintos elementos que los conforman, además de las diferentes clases existentes.
* Sujeto y predicado:si queréis saber qué es el sujeto, los tipos de predicado, cómo distinguir estos elementos en una oración... Esta es vuestra entrada.
* Argumentación: tipo de texto que busca defender la opinión del emisor, ofreciendo una serie de razones para demostrar por qué esa idea es correcta, convenciendo así a los que lo lean o escuchen.
* Tesis:idea principal que se quiere defender en el texto argumentativo. En función de dónde se encuentre, podemos distinguir entre una argumentación deductiva (la tesis va al principio), inductiva (la tesis se halla al final) y encuadrada (la tesis aparece tanto en la introducción como en la conclusión).
* Argumentos:razones que expone el emisor para convencer de la veracidad de una tesis. Estos pueden ser muy variados: datos estadísticos, ejemplos, de autoridad, refutaciones...
* Argumento de autoridad: razones aportadas por personas o instituciones de reconocido prestigio.
* Refutación: tipo de argumento que consiste en demostrar que los argumentos contrarios a nuestra tesis son equivocados o erróneos.
* Sustantivo: aquella palabra que designa seres, objetos, lugares, ideas o acontecimientos. Todos tienen un género (masculino o femenino) y un número (singular o plural) y, de acuerdo a lo que hagan referencia, pueden ser de diferentes tipos (cuyas definiciones, con ejemplos, podéis encontrar en esta entrada del blog).
* Determinante:palabra variable que acompaña al sustantivo para concretarlo y marcar su género y su número. Según su significado, se puede clasificar en artículos, posesivos, demostrativos, indefinidos, numerales y exclamativos e interrogativos.
* Determinante artículo: aquel que me indica si el sustantivo al que acompaña me resulta conocido o no. Para expresar que lo conozco, empleo losartículos determinados (el, la, lo, los, las); y para lo contrario, los artículos indeterminados (un, una, unos, unas).
* Determinante posesivo: aquel que expresa quién es el poseedor del sustantivo al que acompaña. Los posesivos pueden decirnos si dicho sustantivo pertenece a un único poseedor o a varios.
* Determinante demostrativo: aquel que nos informa sobre la distancia a la que se encuentra el sustantivo con respecto del hablante, ya sea cercana(este), media (ese) o lejana (aquel).
* Determinante numeral: aquel que indica la cantidad exacta del sustantivo al que acompañan. Pueden ser cardinales (precisa una cantidad numérica -uno, dos, tres...-),ordinales (expresa un orden -primero, segundo, tercero...-), partitivos (medio, tercio...), multiplicativos (doble, triple...) y distributivos (cada, sendos).
* Determinante indefinido: aquel que indica una cantidad inexacta o imprecisa del sustantivo al que acompañan.
* Determinante interrogativo y/o exclamativo: aquel que acompaña al sustantivo en las oraciones interrogativas o exclamativas.
* Adjetivo: palabra variable que acompaña al sustantivo, indicando una característica, rasgo, propiedad o cualidad suya. Todos ellos poseen un género y un número, y presentan un grado y un tipo concretos.
* Adjetivo especificativo: aquel tipo de adjetivo que expresa una cualidad que permite distinguir a ese ser u objeto de otro u otros.
* Adjetivo explicativo: aquel tipo de adjetivo que indica una característica obvia del sustantivo, por lo que no permite diferenciarlo de otros.
* Grado: cada una de las diferentes formas en que el adjetivo expresa la intensidad de la cualidad del sustantivo. Se reconocen tres, a saber, positivo, comparativo y superlativo.
* Grado positivo: aquel en el que el adjetivo aparece sin modificar su intensidad. Es el más habitual de los tres.
* Grado comparativo: aquel que permite comparar esa cualidad del sustantivo con la de otros. Puede ser de igualdad (tan + adjetivo + como), de superioridad (más + adjetivo + que) o de inferioridad (menos + adjetivo + que).
* Grado superlativo: aquel que presenta la cualidad del sustantivo en su nivel máximo. Puede ser absoluto (muy + adjetivo; adjetivo + ísimo) o relativo (el / la + más / menos + adjetivo + de).
* Pronombre: palabra variable cuya misión es la de sustituir o reemplazar a un sustantivo dentro de una oración o texto. Existen distintos tipos: personales, demostrativos, posesivos, numerales, indefinidos e interrogativos o exclamativos.
* Pronombre personal: aquel tipo de pronombre que hace referencia y sustituye a una o varias personas dentro de una oración o texto. Existen de 1ª persona (yo, me, mí, conmigo, nosotros, nos), 2ª (tú, te, ti, contigo, vosotros, os) y 3ª (él, ella, se, sí, consigo, lo, la, los, las, le, les, ellos, ellas).
* Adverbio:Palabra invariable (sin género -no es masculina ni femenina- ni número -no es singular ni plural-) que complementa al verbo (y, en ocasiones, al adjetivo o a otro adverbio), y que indica tiempo, lugar, modo, cantidad, afirmación, negación o duda.
* Preposición:Palabra invariable que relaciona entre sí palabras y, en ocasiones, oraciones.
* Conjunción: Palabra invariable que une oraciones y/o palabras. Existen varios tipos, a saber, copulativas, disyuntivas, adversativas, condicionales y causales.
* Verbo: Aquella palabra variable que expresa una acción o estado en un tiempo determinado. Está formado por una raíz o lexema, que aporta el significado del verbo; y un morfema flexivo llamado desinencia, que informa sobre la persona, el número, el tiempo, el modo y el aspecto del verbo.
* Persona: Aquella información gramatical aportada por la desinencia que nos indica si la acción es llevada a cabo por el hablante (1ª), el oyente (2ª) o una persona ajena al hablante y el oyente (3ª). * Número: Aquella información gramatical aportada por la desinencia que nos indica si la acción es llevada a cabo por una (singular) o varias personas (plural).
* Tiempo: Aquella información gramatical aportada por la desinencia que nos indica cuándo se realizó la acción. * Modo:Aquella información gramatical aportada por la desinencia que nos indica la actitud del hablante frente a la acción del verbo. Existen tres, a saber, indicativo, subjuntivo e imperativo.
* Indicativo: Modo del verbo que expresa que la acción ha sucedido, sucederá o está sucediendo realmente, con total seguridad.
* Subjuntivo:Modo del verbo que expresa que la acción puede que suceda, es decir, no es completamente seguro que ésta ocurra. Se emplea, fundamentalmente, para casos hipotéticos, así como para expresar dudas y deseos
* Imperativo:Modo del verbo que se utiliza exclusivamente para las órdenes o ruegos.
* Aspecto: Aquella información del verbo que indica si la acción ha terminado o no. Si hubiera finalizado, diremos que el aspecto es perfecto, correspondiéndole tanto al pretérito perfecto simple como a todos los tiempos compuestos. Si, por el contrario, la acción no ha empezado todavía, se está desarrollando ahora o no llegó a terminar, el aspecto será imperfecto, el cual comprende casi todos los tiempos simples (presente, pretérito imperfecto, futuro simple y condicional simple) menos el pretérito perfecto simple.
* Voz: Aquella información del verbo que indica si el sujeto realiza o recibe la acción. Si el sujeto, como suele ser lo normal, hace la acción del verbo, se dice que la voz es activa. Por el contrario, si el sujeto padece la acción, estaremos ante la voz pasiva, la cual se forma con el verbo ser conjugado y luego otro verbo (que será el principal) en participio.
* Sintagma:conjunto de palabras que cumple una función concreta dentro de la oración. Según cuál sea su núcleo, podemos reconocer cinco clases, a saber, nominal, adjetival, adverbial, verbal y preposicional. * Sintagma nominal: aquel conjunto de palabras cuyo núcleo es un sustantivo o, en su defecto, un pronombre. * Sintagma adjetival: aquel conjunto de palabras cuyo núcleo es un adjetivo. * Sintagma adverbial: aquel conjunto de palabras cuyo núcleo es un adverbio.
* Sintagma preposicional: aquel conjunto de palabras que está formado por una preposición que actúa como nexo; y un sintagma nominal, adjetival o adverbial a continuación.
* Adyacente: aquellos adjetivos que complementan al nombre en un sintagma nominal. * Aposición: aquellos sustantivos que complementan a otros en un sintagma nominal.
* Modificador:palabra que complementa al núcleo de un sintagma adjetival o adverbial, y que altera la intensidad de un adjetivo o un adverbio. Pueden actuar como modificadores los adverbios de cantidad (muy, más, menos, mucho, poco, demasiado, bastante, tan, algo...) y algunos adverbios acabados en -mente (increíblemente, exageradamente, asombrosamente...).
* Sintagma verbal: aquel cuyo núcleo es un verbo, el cual puede estar acompañado por uno o varios sintagmas nominales, adverbiales, adjetivales y preposicionales. Siempre cumple la misma función en una oración, a saber, la del predicado. * Verbo copulativo: aquel que atribuye una cualidad al sujeto. Son tres, a saber, ser, estar y parecer. * Verbo predicativo: aquel que posee un significado pleno. Son todos aquellos que no sean ser, estar y parecer.
* Sujeto: aquel sintagma nominal que realiza la acción del verbo, con el que concuerda en número. Puede ser expreso si se ve claramente dentro de la oración; u elíptico, tácito u omitido, si no se aprecia en ella.
* Oración impersonal: aquella que no tiene sujeto. Es propia de aquellas en cuyo predicado se encuentra un verbo relacionado con los fenómenos meteorológicos, o algunas formas del verbo haber o hacer.
* Predicado: aquel sintagma verbal que expresa la acción que se realiza y todas las circunstancias que la rodean. Puede ser nominal si su núcleo son los verbos copulativos ser, estar o parecer; y verbal, si su núcleo es cualquier otro verbo que no sea alguno de estos tres (predicativos).
* Atributo:aquel complemento verbal, exclusivo de los predicados nominales, que indica un rasgo, una característica o una información del sujeto.
* Complemento circunstancial:complemento verbal que indica las distintas circunstancias o condiciones que rodean a la acción del verbo. Según la información que indiquen, puede ser de tiempo, lugar, modo, cantidad, compañía, instrumento, causa y finalidad.
* Complemento directo:aquel complemento del predicado verbal que indica qué o quién recibe directamente la acción del verbo. Pueden serlo un sintagma nominal (incluidos los pronombres átonos me, te, se, nos, os, lo, la, los, las); o uno preposicional que comience por la preposición 'a'.
* Complemento agente: aquel complemento exclusivo de las oraciones en voz pasiva. Siempre es un sintagma preposicional que comienza por la preposición 'por' e indica quién realiza en realidad la acción del verbo.
* Complemento indirecto: aquel complemento verbal que indica quién se beneficia o se ve perjudicado por la acción del sujeto. Pueden serlo un sintagma preposicional que comience por la preposición 'a' o 'para'; o uno de los pronombres átonos (me, te, se, nos, os, le, les).
* Complemento predicativo: aquel complemento exclusivo de los predicados verbales que, además de manifestar una circunstancia de la acción, complementa al sujeto o al predicado, con los que concuerda en género y número. Pueden actuar como tales los sintagmas adjetivales (lo más habitual), los nominales o los preposicionales que vayan introducidos por 'de' o 'como'.
* Complemento de régimen: también llamado suplemento, es un complemento exclusivo de los predicados verbales. Se trata un sintagma preposicional que debe acompañar obligatoriamente al verbo para que este tenga sentido pleno. Es muy habitual en los verbos pronominales, aquellos que necesitan un pronombre personal átono en su conjugación.
De entre todo el talento que había en la Generación del 27, el más reseñable es, sin duda alguna, el de Federico García Lorca. No solo es el poeta más influyente de todo el siglo XX en España y Latinoamérica, sino, además, el dramaturgo más destacado de esta centuria y uno de los mejores de toda la historia, a la altura de Ramón del Valle-Inclán. Nacido en Fuente Vaqueros (Granada), desde muy niño fue aficionado a la literatura gracias a su madre, maestra de escuela, y a la música, donde también destacaba. Estudió en Granada Filosofía y Letras y Derecho; pero su espíritu le pedía salir de Andalucía e ir al foco de la cultura de aquel entonces: Madrid.
Por suerte para él, acabó consiguiendo una plaza en la Residencia de Estudiantes. Allí sus miras culturales, artísticas e intelectuales se ampliaron más allá de lo que él pudo haber soñado. A su vez, trabó una profunda amistad con varios nombres ilustres, como Salvador Dalí, Luis Buñuel o Rafael Alberti. Junto al poeta gaditano viajaría a Sevilla en 1927 para asistir al acto conmemorativo de Góngora en el Ateneo, en el cual leyó, por primera vez, su primera gran obra, el Romancero gitano, por el que fue aclamado y que publicó en 1928:
Esta versión de Camarón de la Isla y Paco de Lucía (dos de las joyas más sublimes del flamenco) demuestra claramente uno de los rasgos del Romancero de Lorca: su musicalidad y el uso de estrofas sacadas de la lírica popular (como el romance o la copla) y el cante. Por ello, sus versos serán octosílabos, con rima asonante en los pares. A su vez, se aprecia claramente la ambientación de las historias que narra (a fin de cuentas, es un romancero) en una Andalucía trágica, en la que los gitanos se enfrentan a la fatalidad y al destino. El pueblo gitano es, para Lorca, un símbolo de libertad y de lucha contra una sociedad que lo oprime, lo margina e incluso lo asesina. La Guardia Civil, en este sentido, es el antagonista de los gitanos, representando este cuerpo lo peor de una sociedad conservadora, restrictiva, intolerante y que impide a las personas ser como son. Sin embargo, esa lucha solo puede llevar a un destino: la muerte.
En este Romancero, Lorca, a su vez, explora el mundo de los símbolos, su recurso estilístico más frecuente junto a la metáfora. Varios son los símbolos que hay que destacar en la obra de Lorca:
* La luna (que ya aparecía en el romance anterior) es portadora de dolor, tragedia y muerte. También puede representar la fecundidad (y, de esa forma, la vida) y la belleza.
* El agua, cuando fluye con libertad (como en un río), se entiende como fuente de vida, incluso de pasión sexual. Sin embargo, también puede ser un elemento de muerte si se encuentra estancada.
* La tierra es la fuerza y la fertilidad. Junto con el cielo simboliza una unión sexual.
* El caballo representa la pasión desbordada, deseo, poder, vigor...
* Los metales simbolizan siempre la muerte, al ser algo frío y sólido.
* El espejo significa el hogar, una vida sedentaria.
* El color verde se asocia a lo fatídico, a la tragedia y a la muerte.
* La sangre es la pasión y la vida, por lo que, si esta fluye fuera del cuerpo, simboliza la muerte.
El éxito del Romancero gitano fue abrumador. Sin embargo, Lorca no lo disfrutó en exceso. Por una parte, a sus amigos Dalí y Buñuel no les agradó demasiado (pronto le darían de lado); por otro, no quería que lo etiquetaran como un simple poeta costumbrista. Por todo ello, en 1929 decidió aceptar una invitación de la Universidad de Columbia (Nueva York) para impartir allí una serie de conferencias; un viaje que lo iba a alejar, vital y artísticamente, de lo que había sido hasta ese instante. En Nueva York, Lorca quedó absolutamente impactado y maravillado con el ambiente de la ciudad. Pronto sus positivas sensaciones cambiaron cuando vio cómo vivía la gente en barrios marginales como Harlem; o las terribles consecuencias que había tenido el Crack del 29. Entonces Lorca vio la realidad de la sociedad norteamericana: deshumanizada, fría, cruel, injusta...
El poeta granadino quiso poner voz a tanto sufrimiento y tanta angustia; y, de paso, reflejar también su propia melancolía personal, fruto de su añoranza por Andalucía, sus fracasos personales recientes y su condición homosexual. De ahí nació su segunda gran obra lírica, Poeta en Nueva York:
El estilo neopopular desaparece por completo, como se puede apreciar, para dar paso a un Surrealismo complejo, fuertemente metafórico y simbólico, difícil de comprender. Y es que, con esa técnica surrealista (escritura automática, imágenes ilógicas e inconexas), Lorca no deseaba realmente transmitir un mensaje claro y directo, sino, más bien, manifestar al lector las sensaciones que Nueva York, como símbolo de ese capitalismo que destruía personas, le había producido. En ese sentido, la ciudad estadounidense representa la suciedad, la corrupción, el asco, la crueldad, la muerte, el hedor... Nueva York aliena al ser humano, le arrebata su esencia vital, su personalidad y, finalmente, lo destruye por completo. Por medio del verso libre, Lorca también denuncia la situación que vive la etnia negra en América; manifiesta la soledad que siente el hombre ante un mundo tan absurdamente cruel; etc.
En cuanto pudo, en consecuencia, Lorca abandonó Estados Unidos y se marchó, primero, a Cuba, donde se ganó la vida como conferenciante y disfrutó de una mayor libertad; y regresó luego a España con la proclamación de la II República. Gracias a sus amistades en el gobierno, Lorca consiguió hacer realidad un sueño: fundar su propia compañía de teatro, a la que llamó La Barraca. Formado esencialmente por estudiantes universitarios y artistas, Lorca condujo a La Barraca de forma ambulante por toda España para representar, fundamentalmente, obras del Siglo de Oro: Cervantes, Lope de Vega, Calderón de la Barca...
Aquella experiencia lo animó a escribir sus primeras obras de teatro. Antes de partir hacia Estados Unidos, ya había compuesto alguna farsa (Amor de Don Perlimplín con Belisa en su jardín), pero la censura de la dictadura de Primo de Rivera impidió su estreno. Ahora, en plena República, no iba a tener problemas en ese sentido, así que, en 1933 en Madrid, vio la luz su primera gran tragedia, Bodas de sangre:
El éxito de la obra fue apabullante, tanto de público como de crítica. Lorca había recuperado la esencia de su Romancero y lo había convertido en una historia de amor que rápidamente se hizo famosa en el mundo entero. Ambientada de nuevo en Andalucía, Lorca retomaba en Bodas de sangre los símbolos de su poesía (la luna, el metal), el tema del destino trágico e inevitable y las estrofas populares y el cante para mostrar a unos personajes a los que las pasiones llevan a la desgracia. La muerte vuelve a estar presente, esta vez encarnada en la forma de una mendiga vestida de verde que guía los pasos de los protagonistas hasta su final.
Su trilogía de tragedias rurales andaluzas continuó al año siguiente con Yerma, la historia de una mujer angustiada por el hecho de que no puede ser madre (por culpa de su marido, que es estéril, aunque todos la acusan a ella); y en 1936 con otra de sus obras maestras, La casa de Bernarda Alba:
En todas ellas la mujer cobra un fuerte protagonismo. De hecho, se las puede considerar como obras profundamente feministas, puesto que muestran la represión a la que la sociedad la somete y lo expuestas que se quedan por culpa del capricho de los hombres. El mundo acorrala a las mujeres, a las que se priva de toda felicidad, y las obliga a comportarse de tal modo que ellas solas acaban buscándose la desgracia y la muerte en su afán de alcanzar una libertad que nunca llega. Hasta cierto punto, Lorca presagiaba con estas obras lo que le iba a suceder dentro de poco: durante la Guerra Civil la tragedia se cernió sobre él y, prisionero del bando franquista, fue llevado a un campo, ejecutado sin juicio por republicano y homosexual y enterrado en una fosa común sin nombre.
La noticia de su muerte provocó un profundo 'shock' en todo el mundo: H.G. Wells, Jorge Luis Borges, Pablo Neruda... Muchos fueron los artistas extranjeros que mostraron su repulsa por la muerte de Federico García Lorca, al igual que varios escritores españoles que se habían ya exiliado (o estaban a punto de hacerlo). Uno de ellos (y eso demuestra la grandeza de Lorca) fue el mismísimo Antonio Machado, que se despidió de él con estas palabras: