Para celebrar el Día de Andalucía, os puse en clase este pequeño concurso de ortografía, con el que explicamos y aprendimos las reglas de uso de las letras B, V y H. 'Pinchad' en la imagen para repasar bien cada una de ellas, que os equivocáis muchísimo al usarlas (especialmente la H):
El rincón de las letras
Para alumnos desde 1º a 4º de ESO
martes, 24 de febrero de 2026
lunes, 23 de febrero de 2026
4º ESO: Generación del 98 (II): El teatro
El entretenimiento era, en definitiva, el único objetivo del teatro. De ahí que, en esta época (sobre todo tras el 'Desastre' del 98), se multiplicase en los escenarios la oferta de obras cómicas. De esta forma, además de las entretenidas piezas de Jacinto Benavente, también hubo cabida en estos años para el teatro cómico popular, cuyos principales exponentes fueron Carlos Arniches y, sobre todo, los hermanos Álvarez Quintero. Los sevillanos ofrecieron al público sus sainetes, obras breves en las que se parodiaban, con evidente sentido del humor, situaciones reales, con personajes que hablaban con el dialecto típico de su región:
El éxito económico de estas comedias fue indiscutible. De hecho, la fama de Jacinto Benavente fue tal que se le concedió el premio Nobel de Literatura, siendo el segundo español que lo lograba (anteriormente, el ya citado Echegaray lo había ganado). Aun así, estas obras apostaban por patrones clásicos, argumentos típicos y personajes estereotipados. En Europa ya hacía mucho que la escena teatral estaba cambiando y apostando por nuevas tendencias; y en España, por su parte, se sentía una acuciante necesidad de renovar el género dramático, tanto a nivel estructural y narrativo como argumental. El modernista Francisco Villaespesa y los hermanos Machado, por ejemplo, se atrevieron con un teatro lírico, escrito en verso y, en el caso de los Machado, de marcado ambiente andaluz (La Lola se va a los puertos). Sin embargo, la tarea de reformar completamente el teatro nacional recayó en otro de los nombres más ilustres de la Generación del 98. Nos referimos a Ramón María del Valle-Inclán:
Autor de las Sonatas (serie de cuatro novelas de ambiente decadente), en sus inicios apostaba decididamente por el Modernismo en sus obras, como queda patente tanto en esta tetralogía de novelas como en sus primeras piezas teatrales: El yermo de las almas, El marqués de Bradomín (protagonista de las Sonatas), Cuento de abril... Íntimo amigo y discípulo de Rubén Darío, la influencia del nicaragüense se dejaba sentir incluso en su producción lírica, donde destacó Aromas de leyenda. Versos en loor a un santo ermitaño.
Ahora bien, el 'Desastre' del 98 y la situación de España hicieron que Valle-Inclán acabase abandonando la estética modernista para innovar y experimentar. Para empezar, en su trilogía llamada Comedias bárbaras, realizó un retrato brutal de la Galicia rural, mostrando toda la miseria, la irracionalidad, la avaricia, la violencia y la muerte que la caracterizaban. Estas obras constituirán su ciclo mítico, al que sucederá su ciclo de la farsa, una colección de comedias que mezclan lo sentimental con lo grotesco y en la que se burlará de la burguesía y la monarquía (en especial de la reina Isabel II, a la que detestaba profundamente). A esta tercera etapa de su carrera corresponden títulos como La marquesa Rosalinda o la Farsa de la reina castiza.
En esas farsas ya se empezaba a vislumbrar la principal innovación que la mente de Valle-Inclán iba gestando: el esperpento. ¿Y en qué consiste?
Mediante el esperpento, Valle-Inclán ofrecía una visión grotesca y deformada de la realidad. De esta forma, realzaba de ella todo lo horrible, lo monstruoso que tuviera para, de esa forma, obligar al público a recapacitar sobre los profundos problemas de la sociedad española de su tiempo. El esperpento resultaba, por tanto, divertido, pues las ridículas escenas que escribía Valle-Inclán desataban la risa de los espectadores; pero, por otro lado, reflexivo: a fin de cuentas, cuando ves que la realidad es así de horrorosa, cuando descubres que tu mundo es tan deforme como el que esa obra te está mostrando, sientes la imperiosa necesidad de rechazarlo y, finalmente, cambiarlo.
La trilogía Martes de carnaval es una de las composiciones más destacadas del dramaturgo gallego. No obstante, es otra pieza la que se convirtió en la punta de lanza del esperpento y, por ende, en la obra maestra de Valle-Inclán. Se trata de Luces de bohemia:
El protagonista de esta obra es Max Estrella, un poeta ciego venido a menos que malvive en el Madrid de principios del siglo XX con su mujer y su hija. Una noche sale a dar una vuelta con Don Latino de Híspalis, un bohemio canalla que se dedica a "vender mala literatura"; y en su paseo se toparán con toda clase de ambientes sórdidos y personajes pintorescos, cada uno de los cuales simbolizará todos los males que asolan a España: la corrupción, la falta de solidaridad, la estrecha moral, el analfabetismo, la pobreza, la brutalidad policial, la ausencia de derechos fundamentales o de democracia... Max Estrella se horrorizará al ver lo cruel e inhumana que llega a ser la sociedad madrileña de su tiempo e intentará, sin éxito, rebelarse contra ella, de un modo u otro.
Todas las experiencias que vivirán Max y Don Latino esa noche por las calles de Madrid permiten a Valle-Inclán hablar de España, el arte y el sentido de una vida humana que es cruel, absurda e injusta; una idea que quedará bien patente en el mismo final de la obra. A fin de cuentas, Max Estrella, reencarnación esperpéntica del idealista Don Quijote, es un hombre que trata con bondad a las personas y se indigna ante las injusticias (aunque al final se venda a la corrupción del mundo), por lo que sufre un desenlace desdichado; por el contrario, Don Latino (reinterpretación burda del realista Sancho Panza), se aprovecha de los demás y muestra un absoluto desdén por la gente, pero disfrutará de un final feliz. Sin duda, se trata de una auténtica broma pesada, que te deja con mal sabor de boca y, en consecuencia, con la necesidad de luchar contra ese aciago destino que hace que los hombres buenos fracasen y los malos triunfen.
Si bien Luces de bohemia es una obra algo complicada para vosotros, deberíais darle una oportunidad en algún momento de vuestra vida. Se trata de un drama que os conmoverá y os hará pensar sobre lo injusto que es nuestro mundo. Si tenéis curiosidad, ahí arriba os dejo la obra íntegra. ¡Disfrutadla!
miércoles, 18 de febrero de 2026
2º ESO: Sujeto y predicado
Ahora que ya conocéis bien los distintos tipos de sintagmas que hay y sus posibles estructuras, es hora de adentrarnos en la segunda fase del análisis sintáctico, a saber, analizar correctamente los sintagmas dentro de una oración, separando su sujeto de su predicado. Para ello, os recuerdo que hay que dar cinco pasos:1) Localizar el verbo, que será el núcleo del sintagma verbal predicado.
2) Por medio del verbo, localizar y analizar el sujeto.
3) Una vez que tengamos claro cuál es el sujeto, determinar el tipo de predicado de nuestra oración.
4) Separar y clasificar correctamente los diferentes sintagmas que haya en el predicado.
5) Analizar dichos sintagmas. Lo veremos más claro con un ejemplo:
N asas asas asa sa sa s asas
Está destrozado todo el asfalto.
Están destrozados todo el asfalto.
Están destrozados todos los asfaltos.
* También existen las oraciones impersonales, esto es, oraciones que NO tienen sujeto. De todos modos, esto únicamente sucederá con un par de casos:
1) Los verbos meteorológicos: llover, nevar, granizar...
2) La forma del verbo haber "hay" y sus variantes en 3ª persona del singular (había, habrá...).
3) Construcciones como "hace calor/frío".
Teniendo esto ya completamente claro, es el momento de dar un paso más en nuestro análisis y ver de qué consta nuestro sintagma nominal sujeto:
S (SN)
N N asas asas asa sa sa asaas asas
S (SN) P (SV)dasfasdasdasdasdaaAAASASASaasfdaaaaaafadsf
N N asas asas asa sa sa ASASasaas asas
Ahora ha llegado el momento de decir qué tipo de predicado tenemos entre manos. Y, para ello, lo único que hay que hacer es ver cuál es su verbo-núcleo.
Si el verbo es ser, estar o parecer, diremos que el predicado es nominal (PN); si, por el contrario, es cualquier otro verbo que no sea ser, estar o parecer, el predicado será verbal (PV). En nuestro ejemplo, vemos que el verbo que actúa como núcleo del sintagma verbal es trabajar, por lo que nuestro predicado será verbal:
Llegamos a las dos últimas fases de esta parte del análisis sintáctico, a saber, identificar cuántos sintagmas hay en el predicado complementando al verbo; y desmenuzarlos. Para ello, realizaremos todas aquellas preguntas (qué, dónde, cuándo, cómo, a quién, para quién, por qué, para qué...) que me permitan localizar todos los sintagmas nominales, adjetivales, adverbiales y preposicionales que acompañen al verbo-núcleo en el predicado. Evidentemente, no todos estos elementos tienen que aparecer siempre, como podemos comprobar en nuestro ejemplo:
Si pregunto al verbo qué trabaja Homer, no tendré respuesta en esta ocasión. Por el contrario, si pregunto al verbo para quién trabaja, nos sale el primer sintagma que podemos identificar (para Burns).
Acto seguido, empiezo a preguntar sobre las circunstancias. Para empezar, le pido al verbo que me diga dónde trabaja Homer, respondiéndome este "en la central nuclear". Ese será nuestro 2º sintagma. Por último, pregunto al verbo desde cuándo trabaja Homer: "desde su juventud" es la respuesta y, por fin, el tercer y último sintagma que aparecerá en esta oración.
Para acabar con nuestro análisis, es el momento de analizar los sintagmas presentes en el predicado:
martes, 17 de febrero de 2026
4º ESO: Generación del 98 (I): la novela de Unamuno y Baroja
Lo poco que quedaba del Imperio español conocía su final de la forma más cruel posible. Ni una sola nación occidental acudió en la ayuda de una España que se hundió definitivamente en la decadencia:
Como ya se ha indicado, España era la principal preocupación de los escritores de esta Generación. Desde su punto de vista, para recuperar la grandeza de nuestro país y regenerarlo, era preciso encontrar, primero, su esencia, aquello que lo destacaba de otras naciones occidentales y lo llevó en su día a ser una gran potencial mundial. Para conseguir ese objetivo, la Generación del 98 buscará lo que es España en distintos lugares:
* La historia, tanto medieval como la del Imperio, con el doble objetivo de localizar el espíritu de España y descubrir los males que la han llevado a la situación de decadencia actual.
* La literatura del Siglo de Oro, la etapa más gloriosa de nuestras letras, y las obras de otros grandes autores, como Jorge Manrique, los ilustrados o Mariano José de Larra. Todos ellos mostraban ya en sus escritos una búsqueda del alma española y un deseo de que cambiasen la sociedad y el mundo en el que vivían.
* Los paisajes de Castilla. Al ser la cuna histórica de España, este territorio servirá de símbolo a esta Generación para plasmar los males y las bondades del país. A fin de cuentas, de Castilla surgió la chispa de la Reconquista y el descubrimiento y posterior colonización de América; así como las bases del gran Imperio de Carlos I y Felipe II. Una grandeza que chocaba de lleno con la realidad que vivía la Castilla de principios del siglo XX: rural, empobrecida, analfabeta, austera, seca... Aunque con una belleza y una fortaleza indiscutibles. El destino de España y el de Castilla iban de la mano.
Por otra parte, los escritores de la Generación del 98 se interesarán por el alma humana. El sinsentido del 'Desastre del 98' y las sensaciones posteriores de humillación y derrota llevaron a intelectuales, artistas y filósofos a plantearse lo absurda que era la existencia del hombre, condenado (ya fuera por voluntad propia o intervención ajena) por la avaricia, la corrupción, el egoísmo y todos los pecados y defectos del mundo moderno. Valores como la justicia, la verdad o el honor se habían diluido como azúcar en el agua y hasta el mismo destino parecía conducirnos a todos a la más absoluta fatalidad. Esta visión tan pesimista de la vida es otro de los grandes temas de una Generación del 98 que no dudó en apostar por personajes repletos de dudas y temores, historias de final trágico...
Evidentemente, estas características se observaron, sobre todo, en la narrativa de la Generación del 98, pudiendo destacar en ella a tres grandes autores:
jueves, 12 de febrero de 2026
2º ESO: Guía del examen del martes
Fecha: martes, 17 de febrero

* Adverbios, preposiciones y conjunciones: por aquí tenéis todos los listados de estas categorías invariables para que podáis estudiarlas a fondo.
* ¿Indefinido o adverbio de cantidad?: si seguís teniendo problema a la hora de distinguir un determinante de un pronombre indefinido y un adverbio de cantidad, en esta entrada os lo explico con varios ejemplos.
* Los verbos. Persona, número, tiempo y modo: esta entrada introductoria os permitirá conocer las primeras informaciones gramaticales que hay que analizar en los verbos.
* Los verbos. Conjugaciones: aunque no os las tenéis que aprender de memoria, dado que va a haber ejercicios prácticos de verbos, os vendrá bien conocerlas para distinguir el tiempo y el modo de los verbos que os ponga.
* El verbo. Aspecto y formas no personales: por aquí disponéis de toda la información que podéis precisar para reconocer, estudiar y analizar estos fenómenos verbales.
* La voz: con esta información gramatical debéis terminar todos los análisis morfológicos de los verbos, así que prestad atención a estas explicaciones y sus ejemplos.
* Los sintagmas: con esta entrada comenzamos el estudio del análisis sintáctico, centrándonos en su parte más fundamental, a saber, los sintagmas y los distintos elementos que los conforman, además de las diferentes clases existentes.
* Definiciones del tema 4: aquí tenéis todo el vocabulario condensado de este tema, para que podáis estudiarlo.
2º ESO: Definiciones del tema 4
* Diálogo: comunicación que se establece entre varios interlocutores que actúan alternativamente como emisores y receptores. Según su grado de planificación, existen dos tipos, a saber, el planificado y el espontáneo. Se pueden escribir de distintas maneras, como, por ejemplo, empleando el estilo directo para expresar con exactitud lo que los personajes quieren decir en un cuento o novela.
* Diálogo espontáneo: aquel que no está planificado. En él, los temas se van improvisando sobre la marcha, el vocabulario empleado suele ser sencillo, las oraciones pueden dejarse incompletas, se emplea el "tú", se interrumpe el turno de palabra y se emplean muchos gestos.
* Diálogo planificado: aquel cuyos temas sí están pensados o establecidos de antemano. Su vocabulario es muy culto, se utiliza el "usted" y otros tratamientos de cortesía (como el respeto al turno de palabra) y apenas se usan gestos.
* Descripción: tipo de texto que consiste en enumerar las características o rasgos más importantes de un elemento real o ficticio. Para realizarla, es preciso observar la realidad que se quiere describir; seleccionar sus cualidades más importantes; ordenarlas; y, finalmente, expresarlas.
* Descripción objetiva: aquella que presenta las características de un ser, objeto o lugar sin emitir opiniones o valoraciones personales, solo ajustándose a la realidad.
* Descripción subjetiva: aquella que muestra la opinión o los sentimientos del emisor hacia el ser, objeto o lugar que está siendo descrito.
* Cuento popular: aquel cuyo origen o autor no se conoce. Por tanto, son relatos anónimos, escritos para enseñar a todos, mayores y pequeños, pautas de conducta que les fueran útiles en sus vidas cotidianas. Estos cuentos se transmitían de forma oral, lo que dio lugar a diferentes versiones de una misma historia. Por último, hay que destacar que se caracterizan por presentar elementos mágicos o fantásticos (brujas, gigantes, ogros, hadas...), así como personajes planos (o buenos -Caperucita, el gato con botas- o malos -brujas, gigantes-, sin término medio).* Cuento literario: aquel cuyo autor sí se conoce, y ya no se escribe con una intención didáctica, sino, sencillamente, para entretener. Se transmiten de forma escrita, por lo que solo hay una versión de estas historias, en las que ya no aparecen elementos mágicos, sino personajes más propios de la vida cotidiana.
* Sintagma nominal: aquel conjunto de palabras cuyo núcleo es un sustantivo o, en su defecto, un pronombre.
* Sintagma adjetival: aquel conjunto de palabras cuyo núcleo es un adjetivo.
* Sintagma adverbial: aquel conjunto de palabras cuyo núcleo es un adverbio.
* Sintagma verbal: aquel conjunto de palabras cuyo núcleo es un verbo.
* Sintagma preposicional: aquel conjunto de palabras que está formado por una preposición que actúa como nexo; y un sintagma nominal, adjetival o adverbial a continuación.
* Aposición: aquellos sustantivos que complementan a otros en un sintagma nominal.
* Modificador: palabra que complementa al núcleo de un sintagma adjetival o adverbial, y que altera la intensidad de un adjetivo o un adverbio. Pueden actuar como modificadores los adverbios de cantidad (muy, más, menos, mucho, poco, demasiado, bastante, tan, algo...) y algunos adverbios acabados en -mente (increíblemente, exageradamente, asombrosamente...).

* Determinante artículo: aquel que me indica si el sustantivo al que acompaña me resulta conocido o no. Para expresar que lo conozco, empleo los artículos determinados (el, la, lo, los, las); y para lo contrario, los artículos indeterminados (un, una, unos, unas).
* Determinante posesivo: aquel que expresa quién es el poseedor del sustantivo al que acompaña. Los posesivos pueden decirnos si dicho sustantivo pertenece a un único poseedor o a varios.
* Determinante demostrativo: aquel que nos informa sobre la distancia a la que se encuentra el sustantivo con respecto del hablante, ya sea cercana(este), media (ese) o lejana (aquel).
* Determinante numeral: aquel que indica la cantidad exacta del sustantivo al que acompañan. Pueden ser cardinales (precisa una cantidad numérica -uno, dos, tres...-),ordinales (expresa un orden -primero, segundo, tercero...-), partitivos (medio, tercio...), multiplicativos (doble, triple...) y distributivos (cada, sendos).
* Determinante indefinido: aquel que indica una cantidad inexacta o imprecisa del sustantivo al que acompañan.
* Determinante interrogativo y/o exclamativo: aquel que acompaña al sustantivo en las oraciones interrogativas o exclamativas.
* Adjetivo especificativo: aquel tipo de adjetivo que expresa una cualidad que permite distinguir a ese ser u objeto de otro u otros.
* Adjetivo explicativo: aquel tipo de adjetivo que indica una característica obvia del sustantivo, por lo que no permite diferenciarlo de otros.
* Grado: cada una de las diferentes formas en que el adjetivo expresa la intensidad de la cualidad del sustantivo. Se reconocen tres, a saber, positivo, comparativo y superlativo.
* Grado comparativo: aquel que permite comparar esa cualidad del sustantivo con la de otros. Puede ser de igualdad (tan + adjetivo + como), de superioridad (más + adjetivo + que) o de inferioridad (menos + adjetivo + que).
* Grado superlativo: aquel que presenta la cualidad del sustantivo en su nivel máximo. Puede ser absoluto (muy + adjetivo; adjetivo + ísimo) o relativo (el / la + más / menos + adjetivo + de).
* Adverbio: Palabra invariable (sin género -no es masculina ni femenina- ni número -no es singular ni plural-) que complementa al verbo (y, en ocasiones, al adjetivo o a otro adverbio), y que indica tiempo, lugar, modo, cantidad, afirmación, negación o duda.* Preposición: Palabra invariable que relaciona entre sí palabras y, en ocasiones, oraciones.
* Conjunción: Palabra invariable que une oraciones y/o palabras. Existen varios tipos, a saber, copulativas, disyuntivas, adversativas, condicionales y causales.
* Persona: Aquella información gramatical aportada por la desinencia que nos indica si la acción es llevada a cabo por el hablante (1ª), el oyente (2ª) o una persona ajena al hablante y el oyente (3ª).
* Número: Aquella información gramatical aportada por la desinencia que nos indica si la acción es llevada a cabo por una (singular) o varias personas (plural).
* Tiempo: Aquella información gramatical aportada por la desinencia que nos indica cuándo se realizó la acción.
* Modo: Aquella información gramatical aportada por la desinencia que nos indica la actitud del hablante frente a la acción del verbo. Existen tres, a saber, indicativo, subjuntivo e imperativo.
* Indicativo: Modo del verbo que expresa que la acción ha sucedido, sucederá o está sucediendo realmente, con total seguridad.* Subjuntivo: Modo del verbo que expresa que la acción puede que suceda, es decir, no es completamente seguro que ésta ocurra. Se emplea, fundamentalmente, para casos hipotéticos, así como para expresar dudas y deseos
* Imperativo: Modo del verbo que se utiliza exclusivamente para las órdenes o ruegos.






















