lunes, 1 de junio de 2026

4º ESO: Lírica española del siglo XX

La Guerra Civil española supuso uno de los mayores desastres de la historia de nuestro país, comparable al que se vivió en 1898 con la guerra de Cuba y Filipinas. La razón es simple: la población fue la que pagó las consecuencias del conflicto. La pobreza, la miseria y el hambre supusieron la nota predominante en la vida de muchos españoles, quienes, además, habían visto cómo sus casas, escuelas, iglesias u hospitales habían quedado completamente destrozados por culpa de los bombardeos. La autarquía franquista y la casi inexistente ayuda internacional (con contadas excepciones, como Argentina o México) tampoco contribuyeron a mejorar este panorama, que no se disipó hasta casi finales de los años 50.

A esto, a su vez, hay que unirle el creciente número de víctimas mortales que la posguerra trajo consigo, y que se sumó al medio millón de personas que ya habían perdido su vida entre 1936 y 1939. De hecho, España es, a día de hoy, el segundo país del mundo, tras Camboya, con mayor número de desapariciones forzadas pendientes de investigación. Y uno de esos nombres que cayó bajo la opresión inicial franquista fue el de un gran poeta alicantino, considerado como el epígono (es decir, un añadido final) de la Generación del 27, con la que tuvo mucha relación. Se trata de Miguel Hernández.

Nacido en Orihuela (Alicante), su padre quería que continuase con el negocio familiar, a saber, el pastoreo de cabras. Sin embargo, Hernández tenía una curiosidad irrefrenable y, gracias al canónigo del pueblo, comenzó a leer, mientras cuidaba de los animales, a los grandes clásicos de nuestra literatura (Cervantes, Lope de Vega, Calderón) y de la extranjera (Virgilio, Verlaine). Luego, por supuesto, empezó a componer sus propios poemas. Con apenas 20 años, ya había ganado algún reconocimiento y publicado en determinadas revistas, lo que lo llevó, en dos ocasiones, a viajar hasta Madrid para iniciar su carrera literaria. En su segunda estancia ya tuvo más suerte y logró forjarse un nombre en los ámbitos poéticos de la capital, conociendo, de paso, a nombres tan ilustres como Vicente Aleixandre o Pablo Neruda (ambos premios Nobel) y recibiendo elogios del mismísimo Juan Ramón Jiménez.

Huelga decir, por tanto, que la estética de la Generación del 27 influyó decisivamente en él, al igual que el Surrealismo, vanguardia que preconizaban tanto Aleixandre como Neruda, como se puede apreciar en este poema de una de sus primeras grandes obras, El rayo que no cesa:



En esta primera etapa de su obra, se aprecia claramente la influencia de Góngora (a quien leyó de adolescente y fundamental para los del 27) en el uso de estrofas clásicas (como la cuarteta, la octava real, el soneto o el terceto encadenado) y el hipérbaton; del Surrealismo, en las metáforas puras y las imágenes oníricas, parecidas a las de los sueños ("Recojo con las pestañas sal del alma y sal del ojo"); y de Juan Ramón Jiménez, en el uso de un lenguaje algo más sencillo, pero que oculta un mensaje complejo, difícil de descifrar por parte de un receptor que ha de realizar un esfuerzo intelectual para extraer todo el jugo del poema (esto también es herencia del gongorismo). Por todo ello, Miguel Hernández está considerado, muchas veces, como uno más de la Generación del 27, con la que convivió en estos inicios de la década de los 30. Es más, incluso se enamoró de Maruja Mallo, excelsa pintora y buena amiga de los poetas de esta Generación. A ella (y a su pasión no correspondida) precisamente va dedicado El rayo que no cesa.

Por desgacia, el destino iba a llamar pronto a sus puertas con el alzamiento de los militares en África en 1936. Afiliado al Partido Comunista, se alistó en el ejército republicano, combatiendo, entre otras, en la batalla de Teruel. No obstante, los altos mandos se dieron rápidamente cuenta del valor propagandístico que tenía la literatura, por lo que autores como Alberti o él son utilizados como poetas de trincheras para animar a las tropas en la lucha. Es en estos años cuando Miguel Hernández se decanta por temas más comprometidos social y políticamente hablando, tal y como se aprecia en sus obras Viento del pueblo o El hombre acecha:



A pesar de su tono optimista y esperanzado, Miguel Hernández tuvo que ver cómo la guerra se decantaba del bando franquista, viéndose obligado, por razones obvias, a huir de España. Lamentablemente, el poeta alicantino fue atrapado en la frontera con Portugal, apresado y, por último, condenado a muerte por su apoyo político a la República. Si no hubiera sido por la intervención de muchos amigos suyos que habían apoyado el alzamiento de Franco (algunos miembros de Falange), lo habrían fusilado; aunque su destino no fue mucho mejor: acabó pisando hasta ocho cárceles distintas, en las que vivió en unas condiciones inhumanas y extremas. Su único contacto con el mundo exterior era por medio de las cartas que recibía de su mujer, Josefina Manresa, quien le narraba las enormes dificultades que tenían su hijo y ella para sobrevivir. "Solo tenemos pan y cebolla para comer", le llegó a confesar. Hernández, abatido por la desgracia y la impotencia, tan solo pudo hacer una cosa, a saber, componer uno de sus poemas más hermosos y dedicárselo a su hijo. Así nacieron las Nanas de la cebolla:



En este poema, ya dentro de su tercera y última etapa, se aprecian las dos emociones que predominan en el corazón de Hernández. Por un lado, la enorme pena que siente por no poder proteger y cuidar a su familia; por otro, un pequeño halo de esperanza encarnado en la figura de su hijo, al que pide que siempre sea inocente, valiente y risueño. Estas palabras actuaron como una suerte de despedida: Miguel Hernández contrajo la tuberculosis (entre otras enfermedades) en la cárcel y acabó muriendo en 1942. Apenas tenía 31 años. Nunca llegó a conocer a su hijo.

Miguel Hernández está considerado como uno de los últimos grandes genios de la lírica española. Aun así, esta siguió avanzando y progresando a lo largo del siglo XX, surgiendo distintas corrientes que procedemos a destacar en orden cronológico de aparición:

* Poesía arraigada: aquella que surge tras la victoria nacional en la Guerra Civil y patrocinada por el régimen franquista. También llamada Generación del 36, los poetas arraigados cultivaron una poesía sencilla, con estrofas clásicas y un lenguaje transparente. Organizados en revistas como Escorial o Garcilaso, manifestaban una visión positiva e idealizada del mundo, el amor y la vida, empleando, en ocasiones, temas heroicos y religiosos.

* Poesía desarraigada: aquella que surge en los años 40 y que, en contraposición a la arraigada, muestra la miseria y la angustia existencial propias de la posguerra. Tiene su inicio en 1944 con la publicación de Hijos de la ira, de Dámaso Alonso, y la de Sombra del paraíso, de Vicente Aleixandre. Alonso expresa en su obra la desesperación del hombre ante un mundo cruel y sin humanidad, que le produce asco; y una amarga protesta contra la historia de España y Dios, al que culpa de permitir el sufrimiento humano. Por su parte, Aleixandre, dentro de su tradicional pesimismo, utiliza el surrealismo para dar a entender que los buenos tiempos (el paraíso) jamás van a poder recuperarse.

* Poesía social: aquella que también surge en los años 40 y que realizó un testimonio crítico de la realidad española, sobre todo la situación en la que vivían los más desfavorecidos. Suele combinar el tono lírico con el narrativo, así como emplear un estilo claro y un lenguaje sencillo. En este movimiento sobresalen tres autores, a saber, Blas de Otero (quien demanda a la sociedad -"la inmensa mayoría"- que reclame paz, justicia y solidaridad), Gabriel Celaya y José Hierro (quien alterna etapas desesperanzadas con otras en las que actúa como cronista de los tiempos que le han tocado vivir).

* Postismo: movimiento poético andaluz desarrollado a mediados de los 40 y heredero de las vanguardias, fundamentalmente del dadaísmo y el surrealismo. Se decanta por la exploración del subconsciente, el empleo de imágenes insólitas, la ausencia de signos de puntuación y el uso del humor y el juego. Su principal representante es Carlos Edmundo de Ory.

* Poetas del Medio Siglo: nombre que recibe la generación de poetas surgidos a mediados de los años 50. Este grupo rechaza la tendencia narrativa de la poesía social y busca recuperar el lenguaje poético tradicional en busca de la belleza formal. Eso sí, mantienen una actitud crítica sobre España, si bien se centran más en temas íntimos, como el paso del tiempo, el amor, la amistad... Forman parte de esta generación poetas de la talla de Ángel González, José Manuel Caballero Bonald, Jaime Gil de Biedma o José Agustín Goytisolo.

* Novísimos: generación de autores surgidos a finales de los 60 y principios de los 70, que rompieron con el realismo de etapas anteriores y apostaron por la experimentación formal. En su obra se combina un lirismo grave (o frívolo en ocasiones) con referencias a la cultura moderna, como el cine, el jazz o el cómic; se tocan temas personales; y se percibe la influencia de Cernuda, Aleixandre, el surrealismo... Los nueves autores que conforman este grupo, recogidos en la antología Nueve novísimos poetas españoles (de ahí su nombre), son Manuel Vázquez Montalbán, Pere Gimferrer, Leopoldo Panero, Guillermo Carnero, Félix de Azúa, Antonio Martínez Sarrión, Ana María Moix, Vicente Molina Foix y José María Álvarez.

* Poesía de la experiencia: aparece a finales del siglo XX. Consiste en recurrir a la vida cotidiana del poeta para expresar, con enorme simbolismo, temas trascendentales como la soledad, el tiempo que transcurre, el amor, el desengaño... Son poemas, por tanto, con una importante carga biográfica; de ahí que se ambienten en entornos urbanos, reconocibles por el lector, además de que se utilice un lenguaje sencillo y directo. Se busca, en consecuencia, el equilibrio entre la tradición y las novedades líricas, abandonándose así las vanguardias. Hay que destacar a Luis García Montero y Felipe Benítez Reyes.

martes, 26 de mayo de 2026

2º ESO: Los complementos verbales (y V): El complemento indirecto

 EL COMPLEMENTO INDIRECTO

* Definición:
 aquel complemento verbal que indica quién se beneficia o se ve perjudicado por la acción del sujeto. Ejemplo:

Marge horneó varias galletas para Homer.

"Para Homer" es un sintagma preposicional que nos revela quién se va a beneficiar, de forma indirecta, de la acción de "hornear" ejecutada por el sujeto (Marge). Por tanto, es complemento indirecto.

* ¿Qué sintagmas pueden actuar como CI? Solo DOS TIPOS:

1) Un sintagma preposicional que empieza por la preposición A: Homer regaló un saxofón a Lisa. / "A Lisa" es un sintagma preposicional que empieza por la preposición a; y que nos muestra quién se ha beneficiado indirectamente de la acción de "regalar", realizada por Homer (el sujeto).

2) Un sintagma preposicional que empieza por la preposición PARA: Marge horneó varias galletas para Homer / "Para Homer" es un sintagma preposicional que empieza por la preposición para; y que, como ya comentamos, nos muestra quién se beneficia indirectamente de la acción de "hornear", realizada por el sujeto (Marge).

* Pruebas: podemos realizar dos, a saber:

A) Sustituir lo que creemos que es el CI por el pronombre personal le o les, que SIEMPRE serán CI. Por ejemplo: 

Homer regaló un saxofón a Lisa. = Homer le regaló un saxofón.

Dado que podemos reemplazar, sin ningún tipo de problema, el sintagma preposicional "a Lisa" por el pronombre le, "a Lisa" es, con toda seguridad CI.

B) Preguntar al verbo a quién o para quién hace el sujeto su acción:

Homer regaló un saxofón a Lisa. = ¿A quién regaló Homer un saxofón? "A Lisa", por lo que ese será el CI.

Marge horneó varias galletas para Homer. = ¿Para quién horneó Marge? "Para Homer", por lo que ese será el CI.

* CONSEJO: En todo predicado verbal, localizad primero el CD y, a continuación, el CI. De este modo, evitaréis confusiones. Además, si os dais cuenta, por lo general toda oración que tiene CI suele también presentar un CD con anterioridad.

EJEMPLOS

Homer tiene miedo al señor Burns.

Teniendo en cuenta que el sujeto es "Homer" y el predicado verbal, "tiene miedo al señor Burns", tan solo nos queda saber qué funciones cumplen los sintagmas "miedo" y "al señor Burns". Para agilizar, os diré que "miedo" es CD (haced las pruebas del qué y el lo para cercioraros si no me creéis), así que pasemos a analizar la misión de "al señor Burns" en nuestra oración:

1) ¿A quién tiene miedo Homer? "Al señor Burns", puesto que el señor Burns es el que se beneficia indirectamente de la acción de tener realizada por Homer. 

2) Homer tiene miedo al señor Burns = Homer le tiene miedo. Se puede reemplazar perfectamente "al señor Burns" por el pronombre personal le, por lo que "al señor Burns" es, con toda seguridad, CI.

Bart compuso una canción para Lisa.

Nuevamente, estamos ante un predicado verbal, cuyo núcleo es "compuso", mientras que el sujeto es "Bart". Localicemos ahora el CI:

1) ¿Para quién compuso Bart? "Para Lisa". Ese es el CI.

2) Bart compuso una canción para Lisa. = Bart le compuso una canción. Nuevamente, se puede sustituir este sintagma preposicional por el pronombre le, por lo que no hay duda: es el CI.

¿Preguntas? ¡Pues a los comentarios!

sábado, 23 de mayo de 2026

4º ESO: Guía del penúltimo examen

 Fecha: jueves, 28 de mayo

Entradas de interés

* La argumentación: en esta entrada podréis disfrutar de ejemplos de esta tipología textual debidamente explicados y analizados, así como explicaciones sobre las estructuras argumentativas y los distintos tipos de argumentos.

* La Generación del 27: por aquí disponéis de toda la información general sobre la constitución y las características comunes de este grupo de poetas, así como información precisa de Salinas, Guillén, Diego y Aleixandre, el único con un Nobel.

* La Generación del 27: Cernuda y Alberti: dada la relevancia de estos dos autores de esta Generación, les dedicamos una entrada aparte con sus obras más importantes, su estilo y sus temas explicados.

* Generación del 27: Federico García Lorca: Y terminamos con esta Generación con el más grande de sus componentes, repasando su obra lírica y teatral.

* Repaso de morfología: aquí tenéis todo lo que necesitáis para prepararos de cara a los análisis morfológicos de sustantivos, adjetivos, pronombres, determinantes, adverbios, preposiciones y conjunciones.

* Los verbos: persona, número, tiempo y modo: esta entrada introductoria os permitirá conocer las primeras informaciones gramaticales que hay que analizar en los verbos.

* Los verbos: aspecto y voz: con estas dos informaciones gramaticales debéis terminar todos los análisis morfológicos de los verbos, así que prestad atención a estas explicaciones y sus ejemplos.

* Los sintagmas: con esta entrada comenzamos el estudio del análisis sintáctico, centrándonos en su parte más fundamental, a saber, los sintagmas y los distintos elementos que los conforman, además de las diferentes clases existentes.

* Sujeto y predicado: si queréis saber qué es el sujeto, los tipos de predicado, cómo distinguir estos elementos en una oración... Esta es vuestra entrada.

* Los complementos verbales (I): el atributo: en esta entrada tenéis todo lo necesario para distinguir este complemento exclusivo de los predicados nominales.

* Los complementos verbales (II): el complemento circunstancial: las diferentes clases de complementos circunstanciales, con sus respectivas pruebas para localizarlos, se encuentran en esta entrada.

* Los complementos verbales (III): el complemento directo: en esta otra entrada disponéis de la definición, las pruebas y los sintagmas que pueden actuar como este complemento que solo se halla en los predicados verbales.

* Los complementos verbales (IV): el complemento agente: todo lo que necesitáis saber de este complemento exclusivo de las oraciones pasivas se encuentra en esta entrada.

* Los complementos verbales (V): el complemento indirecto: por aquí tenéis la definición, los tipos de sintagma y las pruebas necesarias para distinguir este nuevo complemento verbal.

* Los valores del 'se': aquí podréis aclarar la diferencia entre la pasiva refleja, el 'se' impersonal...

* Los complementos verbales (VI): el complemento predicativo: este complemento, exclusivo de los predicados verbales, es uno de los más complejos, por lo que tenéis por aquí toda la información para reconocerlo y no confundirlo con otros.

* Los complementos verbales (y VII): el complemento de régimen: este es otro de los complementos que suele presentar mayor dificultad, así que no olvidéis repasar esta entrada, con trucos, consejos, listados, etc.

* Definiciones del penúltimo tema: aquí tenéis todo el vocabulario condensado de este tema, para que podáis estudiarlo.

4º ESO: Definiciones del penúltimo tema

* Argumentación: tipo de texto que busca defender la opinión del emisor, ofreciendo una serie de razones para demostrar por qué esa idea es correcta, convenciendo así a los que lo lean o escuchen. 

* Tesis: idea principal que se quiere defender en el texto argumentativo. En función de dónde se encuentre, podemos distinguir entre una argumentación deductiva (la tesis va al principio), inductiva (la tesis se halla al final) y encuadrada (la tesis aparece tanto en la introducción como en la conclusión).

* Argumentos: razones que expone el emisor para convencer de la veracidad de una tesis. Estos pueden ser muy variados: datos estadísticos, ejemplos, de autoridad, refutaciones...

* Argumento de autoridad: razones aportadas por personas o instituciones de reconocido prestigio.

* Refutación: tipo de argumento que consiste en demostrar que los argumentos contrarios a nuestra tesis son equivocados o erróneos.

* Sustantivo: aquella palabra que designa seres, objetos, lugares, ideas o acontecimientos. Todos tienen un género (masculino o femenino) y un número (singular o plural) y, de acuerdo a lo que hagan referencia, pueden ser de diferentes tipos (cuyas definiciones, con ejemplos, podéis encontrar en esta entrada del blog).

* Determinante: palabra variable que acompaña al sustantivo para concretarlo y marcar su género y su número. Según su significado, se puede clasificar en artículos, posesivos, demostrativos, indefinidos, numerales y exclamativos e interrogativos.

* Determinante artículo: aquel que me indica si el sustantivo al que acompaña me resulta conocido o no. Para expresar que lo conozco, empleo los artículos determinados (el, la, lo, los, las); y para lo contrario, los artículos indeterminados (un, una, unos, unas).

* Determinante posesivo: aquel que expresa quién es el poseedor del sustantivo al que acompaña. Los posesivos pueden decirnos si dicho sustantivo pertenece a un único poseedor o a varios.

* Determinante demostrativo: aquel que nos informa sobre la distancia a la que se encuentra el sustantivo con respecto del hablante, ya sea cercana(este), media (ese) o lejana (aquel).

* Determinante numeral: aquel que indica la cantidad exacta del sustantivo al que acompañan. Pueden ser cardinales (precisa una cantidad numérica -uno, dos, tres...-),ordinales (expresa un orden -primero, segundo, tercero...-), partitivos (medio, tercio...), multiplicativos (doble, triple...) y distributivos (cada, sendos).

* Determinante indefinido: aquel que indica una cantidad inexacta o imprecisa del sustantivo al que acompañan.

* Determinante interrogativo y/o exclamativo: aquel que acompaña al sustantivo en las oraciones interrogativas o exclamativas.

* Adjetivo: 
palabra variable que acompaña al sustantivo, indicando una característica, rasgo, propiedad o cualidad suya. Todos ellos poseen un género y un número, y presentan un grado y un tipo concretos.

* Adjetivo especificativo: aquel tipo de adjetivo que expresa una cualidad que permite distinguir a ese ser u objeto de otro u otros.

* Adjetivo explicativo: aquel tipo de adjetivo que indica una característica obvia del sustantivo, por lo que no permite diferenciarlo de otros. 

* Grado: cada una de las diferentes formas en que el adjetivo expresa la intensidad de la cualidad del sustantivo. Se reconocen tres, a saber, positivo, comparativo y superlativo.

* Grado positivo: aquel en el que el adjetivo aparece sin modificar su intensidad. Es el más habitual de los tres.

* Grado comparativo: aquel que permite comparar esa cualidad del sustantivo con la de otros. Puede ser de igualdad (tan + adjetivo + como), de superioridad (más + adjetivo + que) o de inferioridad (menos + adjetivo + que).

* Grado superlativo: aquel que presenta la cualidad del sustantivo en su nivel máximo. Puede ser absoluto (muy + adjetivo; adjetivo + ísimo) o relativo (el / la + más / menos + adjetivo + de).

* Pronombre:
 palabra variable cuya misión es la de sustituir o reemplazar a un sustantivo dentro de una oración o texto. Existen distintos tipos: personales, demostrativos, posesivos, numerales, indefinidos e interrogativos o exclamativos.

* Pronombre personal: aquel tipo de pronombre que hace referencia y sustituye a una o varias personas dentro de una oración o texto. Existen de 1ª persona (yo, me, mí, conmigo, nosotros, nos), 2ª (tú, te, ti, contigo, vosotros, os) y 3ª (él, ella, se, sí, consigo, lo, la, los, las, le, les, ellos, ellas).


* Adverbio: Palabra invariable (sin género -no es masculina ni femenina- ni número -no es singular ni plural-) que complementa al verbo (y, en ocasiones, al adjetivo o a otro adverbio), y que indica tiempo, lugar, modo, cantidad, afirmación, negación o duda.

* Preposición: Palabra invariable que relaciona entre sí palabras y, en ocasiones, oraciones. 

* Conjunción: Palabra invariable que une oraciones y/o palabras. Existen varios tipos, a saber, copulativas, disyuntivas, adversativas, condicionales y causales.

 * Verbo: Aquella palabra variable que expresa una acción o estado en un tiempo determinado. Está formado por una raíz o lexema, que aporta el significado del verbo; y un morfema flexivo llamado desinencia, que informa sobre la persona, el número, el tiempo, el modo y el aspecto del verbo.

* Persona: 
Aquella información gramatical aportada por la desinencia que nos indica si la acción es llevada a cabo por el hablante (), el oyente () o una persona ajena al hablante y el oyente ().

* Número: Aquella información gramatical aportada por la desinencia que nos indica si la acción es llevada a cabo por una (singular) o varias personas (plural).

* Tiempo: Aquella información gramatical aportada por la desinencia que nos indica cuándo se realizó la acción.


* Modo: Aquella información gramatical aportada por la desinencia que nos indica la actitud del hablante frente a la acción del verbo. Existen tres, a saber, indicativo, subjuntivo e imperativo.

* Indicativo: Modo del verbo que expresa que la acción ha sucedido, sucederá o está sucediendo realmente, con total seguridad.

* Subjuntivo: Modo del verbo que expresa que la acción puede que suceda, es decir, no es completamente seguro que ésta ocurra. Se emplea, fundamentalmente, para casos hipotéticos, así como para expresar dudas y deseos

* Imperativo: Modo del verbo que se utiliza exclusivamente para las órdenes o ruegos.

* Aspecto: Aquella información del verbo que indica si la acción ha terminado o no. Si hubiera finalizado, diremos que el aspecto es perfecto, correspondiéndole tanto al pretérito perfecto simple como a todos los tiempos compuestos. Si, por el contrario, la acción no ha empezado todavía, se está desarrollando ahora o no llegó a terminar, el aspecto será imperfecto, el cual comprende casi todos los tiempos simples (presente, pretérito imperfecto, futuro simple y condicional simple) menos el pretérito perfecto simple.

* Voz: Aquella información del verbo que indica si el sujeto realiza o recibe la acción. Si el sujeto, como suele ser lo normal, hace la acción del verbo, se dice que la voz es activa. Por el contrario, si el sujeto padece la acción, estaremos ante la voz pasiva, la cual se forma con el verbo ser conjugado y luego otro verbo (que será el principal) en participio.

Sintagma: conjunto de palabras que cumple una función concreta dentro de la oración. Según cuál sea su núcleo, podemos reconocer cinco clases, a saber, nominal, adjetival, adverbial, verbal y preposicional. 

* Sintagma nominal: aquel conjunto de palabras cuyo núcleo es un sustantivo o, en su defecto, un pronombre.

* Sintagma adjetival: aquel conjunto de palabras cuyo núcleo es un adjetivo.

* Sintagma adverbial: aquel conjunto de palabras cuyo núcleo es un adverbio.

* Sintagma preposicional: aquel conjunto de palabras que está formado por una preposición que actúa como nexo; y un sintagma nominal, adjetival o adverbial a continuación.

* Adyacente: 
aquellos adjetivos que complementan al nombre en un sintagma nominal.

* Aposición: aquellos sustantivos que complementan a otros en un sintagma nominal.

* Modificador: palabra que complementa al núcleo de un sintagma adjetival o adverbial, y que altera la intensidad de un adjetivo o un adverbio. Pueden actuar como modificadores los adverbios de cantidad (muy, más, menos, mucho, poco, demasiado, bastante, tan, algo...) y algunos adverbios acabados en -mente (increíblemente, exageradamente, asombrosamente...).

* Sintagma verbal: 
aquel cuyo núcleo es un verbo, el cual puede estar acompañado por uno o varios sintagmas nominales, adverbiales, adjetivales y preposicionales. Siempre cumple la misma función en una oración, a saber, la del predicado.


* Verbo copulativo: aquel que atribuye una cualidad al sujeto. Son tres, a saber, ser, estar y parecer.

* Verbo predicativo: aquel que posee un significado pleno. Son todos aquellos que no sean ser, estar y parecer.

* Sujeto: aquel sintagma nominal que realiza la acción del verbo, con el que concuerda en número. Puede ser expreso si se ve claramente dentro de la oración; u elíptico, tácito u omitido, si no se aprecia en ella.

* Oración impersonal: aquella que no tiene sujeto. Es propia de aquellas en cuyo predicado se encuentra un verbo relacionado con los fenómenos meteorológicos, o algunas formas del verbo haber o hacer.

* Predicado: aquel sintagma verbal que expresa la acción que se realiza y todas las circunstancias que la rodean. Puede ser nominal si su núcleo son los verbos copulativos ser, estar o parecer; y verbal, si su núcleo es cualquier otro verbo que no sea alguno de estos tres (predicativos).

* Atributo: 
aquel complemento verbal, exclusivo de los predicados nominales, que indica un rasgo, una característica o una información del sujeto

* Complemento circunstancial: complemento verbal que indica las distintas circunstancias o condiciones que rodean a la acción del verbo. Según la información que indiquen, puede ser de tiempo, lugar, modo, cantidad, compañía, instrumento, causa y finalidad.

* Complemento directo:
 aquel complemento del predicado verbal que indica qué o quién recibe directamente la acción del verbo. Pueden serlo un sintagma nominal (incluidos los pronombres átonos me, te, se, nos, os, lo, la, los, las); o uno preposicional que comience por la preposición 'a'.

* Complemento agente: aquel complemento exclusivo de las oraciones en voz pasiva. Siempre es un sintagma preposicional que comienza por la preposición 'por' e indica quién realiza en realidad la acción del verbo.

* Complemento indirecto: aquel complemento verbal que indica quién se beneficia o se ve perjudicado por la acción del sujetoPueden serlo un sintagma preposicional que comience por la preposición 'a' o 'para'; o uno de los pronombres átonos (me, te, se, nos, os, le, les).

* Complemento predicativo:
aquel complemento exclusivo de los predicados verbales que, además de manifestar una circunstancia de la acción, complementa al sujeto o al predicado, con los que concuerda en género y número. Pueden actuar como tales los sintagmas adjetivales (lo más habitual), los nominales o los preposicionales que vayan introducidos por 'de' o 'como'.

* Complemento de régimen: también llamado suplemento, es un complemento exclusivo de los predicados verbales. Se trata un sintagma preposicional que debe acompañar obligatoriamente al verbo para que este tenga sentido pleno. Es muy habitual en los verbos pronominales, aquellos que necesitan un pronombre personal átono en su conjugación.