martes, 30 de noviembre de 2021

1º ESO: La descripción

A partir de este trimestre, y hasta final de curso, vamos a estudiar en el bloque de Comunicación las distintas clases de textos que podemos encontrarnos. Y, para empezar, hemos estudiado en clase lo que es la descripción, que se define como aquel tipo de texto que enumera las características o rasgos de un ser, objeto, lugar, etcétera. 

Podemos distinguir dos tipos de descripción:

1) La objetiva, que es aquella en la que el emisor describe sin emitir opiniones ni expresar sentimientos. En otras palabras, es aquella en la que el que describe se ajusta a la realidad. Un buen ejemplo lo encontramos en este vídeo sobre el Sol:


Aquí hay numerosas descripciones objetivas, pues, en ningún caso, el emisor expresa lo que piensa o siente sobre el Sol. Se limita, simplemente, a decir sus características reales, aportando datos científicos.

2) La subjetiva, que es aquella en la que el emisor sí expresa sus opiniones o sentimientos sobre lo que va describiendo. Veamos un ejemplo:



El gran poeta sevillano nos describe la belleza de Julia Espín, una mujer de la que estaba enamorado, desde su punto de vista. En su poema, nos dice lo hermosos que a él le parecían sus ojos, sus labios, su rostro... Pero, por supuesto, aquella era su opinión. Al lado de estas líneas podéis ver una imagen de ella, y quizá no os parezca tan guapa como a Bécquer. Sin embargo, debido al amor que sentía por ella, él la veía como una mujer preciosa, y así nos lo deja caer en su descripción. Y es que Bécquer no buscaba ser preciso o científico a la hora de hablar de Julia: simplemente quería reflejar lo que sentía por ella mientras repasaba los rasgos de su rostro. Es, por tanto, una descripción subjetiva.

Veamos otro ejemplo más:

"Ella era hermosa, hermosa con esa hermosura que inspira el vértigo, hermosa con esa hermosura que no se parece en nada a la que soñamos en los ángeles y que, sin embargo, es sobrenatural; hermosura diabólica, que tal vez presta el demonio a algunos seres para hacerlos sus instrumentos en la tierra."

G.A. Bécquer, La ajorca de oro

Aquí Bécquer nos está describiendo a otra mujer, diciendo que es muy guapa, aunque de naturaleza malvada. No obstante, esa es simplemente la opinión que el autor tiene de ella, y no una verdad universal que todos compartiríamos. Quizá si alguno de nosotros conociéramos a esa chica, pensaríamos de manera diferente y nos parecería simpática, buena persona... 

lunes, 29 de noviembre de 2021

2º ESO: Los diálogos

1.- ¿Qué es un diálogo?



Esto que acabáis de ver es un diálogo: un tipo de texto o acto de comunicación en el que dos o más interlocutores (Jordi Évole, Artur Mas y Felipe González) hablan entre sí sobre un tema, intercambiándose los roles de emisor y receptor. Es decir, que, cuando Jordi Évole (emisor) está hablando con Mas o González, estos actúan como receptores, escuchando atentamente lo que el periodista les pregunta; mientras que, acto seguido, Évole guarda silencio y presta atención, como receptor, a lo que Mas o González quieren comentarle como emisores.

2.- ¿Cuántos tipos de diálogos hay?

Podemos distinguir dos clases:

a) El que habéis visto con anterioridad del programa 'Salvados' es, evidentemente, uno de ellos. A esa clase de diálogos los conocemos con el nombre de planificados o formales, que destacan por:

- El uso de un vocabulario culto y una sintaxis elaborada (oraciones completas, sin repeticiones ni errores de ninguna clase).

Nada de improvisación: todos los temas que se van a tratar en ese diálogo entre Évole, Mas y González están fijados de antemano.

- El empleo continuo del 'usted' y el respeto a los turnos de palabra. En ningún momento estos tres interlocutores se tutean y esperan pacientemente a que el otro haya terminado de hablar para hacer lo propio.

Uso casi nulo de gestos o recursos no verbales.

b) En el lado opuesto, encontramos los diálogos espontáneos o informales, como el que vais a ver en este vídeo (desde el segundo 5 al 42):



En este caso:

- El vocabulario empleado es mucho más informal, incluso vulgar. Asimismo, la sintaxis es mucho más relajada, con oraciones sin acabar, repeticiones...

Todo está improvisado: no hay nada planeado y los interlocutores hablan sin pensar muy bien lo que están diciendo (de ahí los errores sintácticos, el vocabulario más cotidiano...).

- Los interlocutores no muestran respeto alguno por el turno de palabra del otro, interrumpiéndose continuamente.

Los interlocutores no se tratan de 'usted', sino de 'tú'.

- Se usan abundantes gestos, así como recursos no verbales (como los cambios en el tono de la voz).

¿Alguna duda? ¡Pues a los comentarios! 

viernes, 26 de noviembre de 2021

3º ESO: Los sintagmas

A lo largo de esta semana hemos comenzado a trabajar por fin con el análisis sintáctico, partiendo desde lo más simple, a saber, conocer los distintos tipos de sintagmas y estudiarlos sueltos, es decir, fuera de una oración. Y, de cara a que podáis repasar este fin de semana, os he escrito esta entrada, en la que os recopilo toda la información que debéis conocer sobre este asunto. Del mismo modo, si tenéis alguna duda, os invito a expresarla a través de los comentarios de esta entrada, procurando yo contestaros lo antes posible.

Empecemos pues con la pregunta clave: ¿qué es un sintagma? Muy simple: un sintagma es un conjunto de palabras que cumple una función concreta dentro de la oración. Ya llegará el momento en que estudiemos las diversas "misiones" que puede realizar un sintagma en la oración; por el momento, nos conformaremos con saber dicha definición, además de reconocer los distintos tipos de sintagmas que hay. 

¿Y cuántas clases existen? Cinco:

1.- Sintagmas nominales (SN): aquellos cuyo núcleo es un sustantivo o, en su defecto, un pronombre. 

2.- Sintagmas adjetivales (S. adj.): cuyo núcleo será un adjetivo.

3.- Sintagmas adverbiales (S. Adv.): cuyo núcleo será un adverbio

4.- Sintagmas verbales (SV): cuyo núcleo será un verbo, el cual puede ir complementado por toda clase de sintagmas (nominales, preposicionales, adjetivales y/o adverbiales). De momento, dejaremos este tipo de sintagma aparcado, pues podremos analizarlo mejor cuando estudiemos los predicados y los complementos verbales.

5.- Sintagmas preposicionales (S. prep.): son muy fáciles de reconocer, puesto que siempre presentan la siguiente estructura:

Preposición (Enlace) + Sintagma nominal, adjetival o adverbial (Término)

Ejemplos:

De un país feliz
S. prep.
 __  ________
E       T (SN)
          __ ___ ___
         Det   N   Ady.

De la casa de gominola
S. prep.
__ _______________
                                                                 E                     T (SN)
                                                                        __ __ __________
                                                                         D.  N    S. prep.CN
                                                                                   __ _______
                                                                                    E      T (SN)
                                                                                         _______
                                                                                          N

Como habéis podido comprobar en estos ejemplos que acabo de poner, los sintagmas nominales no solo están formados por un sustantivo sin más, sino que van acompañados de otros elementos, que actúan como complementos. ¿Y cuáles puede llevar?

a) Determinantes
 (puede haber más de uno a la vez). Ejemplos:

Otro muelle

Todo el asfalto

b) Sintagmas preposicionales complementos del nombre (S. prep. CN). Ejemplo:


Un hombre del país feliz de la casa de gominola de la calle de la piruleta
S. prep. CN

c) Adyacentes (Ady.)que son aquellos adjetivos que complementan al núcleo en un sintagma nominal. Ejemplos: Eavaro señor Burns; ehambriento Homer; el travieso Bart...

d) Aposiciones (Apos.), que son aquellos sustantivos que complementan al núcleo en un sintagma nominal. En estos casos, decimos que el primer sustantivo que aparezca será el núcleo, mientras que el segundo será la aposición. Ejemplos: 

El payaso Krusty
D.     N       Apos.

Mi hermana Maggie
D.    N      Apos.

* ¿Y cómo son las estructuras de los sintagmas adjetivales y adverbiales? Pues francamente similares. Vamos a verlas:

I) Los núcleos de los sintagmas adjetivales (S. adj.), esto es, los adjetivos, pueden ir acompañados de:

a) Modificadores (Mod), que son adverbios de cantidad (muy, poco, algo, bastante...), adverbios acabados en -mente (increíblemente, sensiblemente, evidentemente...) o locuciones adverbiales (de veras, de remate... Son menos frecuentes). Ejemplos: Homer Simpson es poco paciente; el Señor Burns es increíblemente avaro; Lisa Simpson es engreída de veras...

b) Sintagmas preposicionales complementos del adjetivo (S. prep. C.Adj.): Apu es hindú de nacimiento...

II) En cuanto a los sintagmas adverbiales (S. Adv.), su núcleo será un adverbio, el cual presentará los mismos complementos que un sintagma adjetival, es decir:

a) Modificadores (Mod), que son adverbios de cantidad (muy, poco, algo, bastante...) o los adverbios acabados en -mente. Ejemplos:  Springfield está increíblemente lejos de Nueva York; la casa de la familia Simpson está bastante cerca de la tienda de Apu...

b) Sintagmas preposicionales complementos del adverbio (S. prep. C. Adv.): Springfield está increíblemente lejos de Nueva York; la casa de la familia Simpson está bastante cerca de la tienda de Apu...


En cuanto al análisis en sí, ya lo hemos practicado en clase, por lo que no me voy a detener en ese apartado. Lo que sí voy a hacer, además de abrir el turno de preguntas y dudas, es indicar un par de consejos para realizar esta tarea de desmenuzar sintagmas:

1.- Prestad mucha atención a las palabras que lo conforman. Si, por ejemplo, un sintagma está conformado por el determinante 'el', el adjetivo 'furioso' y el sustantivo 'Homer', queda claro que dicho sintagma solo podría ser o adjetival o nominal. Ahora bien, ¿cuál es la opción correcta? En este sentido, debéis fijaros en los esquemas que he ido dando en clase o en las entradas de blog sobre los sintagmas. En los adjetivales, el adjetivo-núcleo sólo puede ir complementado por modificadores (adverbios de cantidad) o sintagmas preposicionales, y nunca por determinantes o sustantivos. Por consiguiente, no podrá ser adjetival. Sin embargo, en uno nominal, el sustantivo-núcleo sí puede ir complementado por un determinante o un adjetivo-adyacente; por tanto, este sintagma será nominal:

El furioso Homer
SN
__ _____ _____
D.    Ady.     N

2.- Los sintagmas preposicionales SIEMPRE empiezan con una preposición, que actúa como enlace, y todo lo demás conforma un sintagma nominal, adjetival o adverbial, que actúa como término.

3.- No todos los sintagmas preposicionales han de estar obligatoriamente complementando a un núcleoPueden ser independientes.

4.- Los sintagmas preposicionales pueden ir encadenados, como sucede en este ejemplo:

De la casa de gominola de la calle de la piruleta
S. prep.
__ _________________________________
E                                                          T(SN)
        __ __ _____________________________
         D.  N                                         S. prep.CN
                __ ________________________
                E                                       T (SN)
                       ____ _______________
                        N          S. prep. CN
                             __ ______________
                   E         T( SN)
                                            __ ___ ___________
                                               D.  N        S. prep. CN
                                                                    __ ______________
                                                           E          T (SN)
                                                                 __ ________
                                                             D.         N

5.- Los adyacentes y las aposiciones solo se van a encontrar en los sintagmas nominales. Los modificadores, por su parte, son exclusivos de los adjetivales y los adverbiales.

¿Alguna duda? ¡Pues a los comentarios!

miércoles, 24 de noviembre de 2021

1º ESO: Los determinantes

Una categoría morfológica que está íntimamente relacionada con los sustantivos es el determinante. ¿Y qué es un determinante? Sencillamente aquellas palabras variables que acompañan al sustantivo y marcan su género y su número. Por consiguiente, los determinantes concuerdan en género y número con los sustantivos a los que van acompañando.

A la hora de analizarlos, hemos de fijarnos tan solo en tres aspectos, a saber, su tipo, su género (masculino o femenino) y su número (singular y plural), por ese orden. Dado que el género y el número están bastante claros (espero), veamos los tipos que existen en las siguientes tablas:



SINGULAR
PLURAL

MASCULINO
FEMENINO
MASCULINO
FEMENINO
Artículos determinados
El
La
Los
Las
Artículos indeterminados
Un
Una
Unos
Unas
Demostrativos
Este (cercanía), ese (media distancia), aquel (lejanía)
Esta (cercanía), esa (media distancia), aquella (lejanía)
Estos (cercanía), esos (media distancia), aquellos (lejanía)
Estas (cercanía), esas (media distancia), aquellas (lejanía)
Indefinidos
Algún, ningún,
todo, mucho,
bastante, poco, mismo, cualquier, cierto, otro
Alguna, ninguna,
toda,
mucha,
bastante, poca, misma, cualquiera, cierta, otra
Algunos, ningunos,
todos, varios,
muchos,
bastantes, pocos, mismos, cualesquiera, ciertos, otros
Algunas, ningunas,
varias, todas,
muchas,
bastantes, pocas, mismas,cualesquiera,ciertas, otras

DETERMINANTES POSESIVOS
Número de poseedores
Delante del nombre
Detrás del nombre
Uno solo poseedor
Mi, tu, su, mis, tus, sus
Mío/a, tuyo/a, suyo/a, míos/as, tuyos/as, suyos/as
Varios poseedores
Nuestro/a, vuestro/a, nuestros/as, vuestros/as

Su, sus
Suyo/a, suyos/as

NUMERALES
Cardinales
Uno, dos, tres, cuatro, cinco…
Ordinales
Primero, segundo, tercero…
Multiplicativos
Doble, triple, cuádruple…
Partitivos
Medio, cuarto, un quinto…

INTERROGATIVOS O EXCLAMATIVOS
Qué, cuánto/-os/-a/-as

¿Cómo se analiza cada clase? Veamos un par de ejemplos:

* El: determinante artículo determinado (clase), masculino (género), singular (número).

* La: determinante artículo determinado (clase), femenino (género), singular (número).
* Unas: determinante artículo indeterminado (clase), femenino (género), plural (número).

* Alguna: determinante indefinido (clase), femenino (género), singular (número).

Dos clases: determinante numeral cardinal (clase), femenino (género), plural (número).

Como podéis comprobar, en estos casos (artículos determinados e indeterminados, numerales e indefinidos) no hay excesiva complicación. Sigamos:

* Este coche azuldeterminante demostrativo de cercanía, masculino, singular.

* Ese coche verdedeterminante demostrativo de distancia media, masculino, singular.

* Aquel coche rojodeterminante demostrativo de lejanía, masculino, singular.

En el caso de los demostrativos, además de indicar su clase, hay que decir si se trata de un demostrativo de cercanía, lejanía o distancia media. Fijaos bien en la tabla para saber a cuál le corresponde cada distancia.

Con respecto a los posesivos, no olvidéis que el determinante siempre tiene el mismo género y número que su sustantivo. Por tanto, si el posesivo 'mi' acompaña al sustantivo 'casa', como en el ejemplo, será femenino y singular. Por el contrario, si acompañase a 'coche', sería masculino singular.

Mi casa: determinante posesivo, femenino, singular.

* Tu coche: determinante posesivo, masculino singular

Nuestro coche: determinante posesivo, masculino, singular.

Finalmente, se encuentran los determinantes interrogativos o exclamativos:

* ¡Qué frío hace!: Determinante exclamativo, masculino, singular.

* ¿Cuántas botellas de agua quedan?: Determinante interrogativo, femenino, plural.

¿Alguna duda? ¡Pues a los comentarios!

martes, 23 de noviembre de 2021

3º ESO: El mester de clerecía

Si recordáis de la última entrada sobre la Edad Media, en los orígenes de nuestra literatura despuntaban, sobre todo, los juglares. Estos se ocupaban de transmitir por todas partes las canciones que componía el pueblo (y, luego, los mismo juglares), los romances (breves poemas de ocho sílabas que contaban una historia), los cantares de gesta (que versaban sobre grandes héroes, como el Cid), etc. Durante varios siglos esa fue la tónica de la literatura en nuestra lengua hasta que se alcanzó el siglo XIII, época en la que apareció en la Península Ibérica un nuevo movimiento que rivalizó con este mester de juglaría. Se trataba del mester de clerecía.

Como su nombre indica, este mester ya no se debía a los juglares, sino a los clérigos, es decir, a los sacerdotes, monjes y otros religiosos. ¿Y por qué comenzaron a escribir literatura? Por una parte, consideraban que las obras de los juglares eran inmorales, que conducían al amor y al pecado; por otra, sentían la necesidad de crear poemas mejor escritos, con un vocabulario más rico y una métrica más conseguida; y, sobre todo, porque deseaban enseñar al pueblo cuestiones de religión católica.

¿De verdad la gente no sabía nada de su propia religión? En cierto modo, no. Las misas eran en latín y la Biblia también estaba escrita en ese idioma, por lo que los campesinos y muchos nobles, que no sabían leer ni escribir ni siquiera en castellano, no se enteraban de nada. Tampoco había catequesis como las entendemos ahora. Los únicos que recibían una buena educación y, en consecuencia, comprendían cualquier texto escrito eran los propios sacerdotes, quienes debían formar al pueblo de alguna forma. Para ello, se valieron de muchos recursos: la arquitectura (como las vidrieras o los pórticos de iglesias y catedrales), las esculturas y, cómo no, la propia literatura.

Con esos objetivos nació el mester de clerecía, del que podéis ver a continuación su definición de acuerdo al Libro de Alexandre, una de las primeras obras de este estilo:

Mester os traigo hermoso,     no es de la juglaría
mester es sin pecado,    pues es de clerecía
hablar curso rimado    por la cuaderna vía
a sílabas contadas,     pues es gran maestría.

¿Veis las diferencias? Aunque mantienen los hemistiquios (la división del verso en dos partes) y la cesura (espacio en blanco que las separa), los poemas de los clérigos eran bien distintos. Para empezar, el vocabulario es mucho más cuidado y culto. En segundo lugar, su métrica es regular, es decir, todos los versos miden lo mismo (tienen idéntico número de sílabas). Recordemos un poco cómo se medía un verso (lo tenéis todo en esta entrada):

1) Divido los versos en sílabas:

Mes - ter - os  - trai - go - her - mo - so, - no - es - de - la- ju - gla - rí - a
mes - ter - es - sin - pe - ca - do, - 
pues - es - de - cle - re - cí - a
ha - blar - cur - so - ri - ma - do - por - la - cua - der - na - ví - a
a - sí - la - bas - con - ta - das, - pues - es - gran - ma - es - trí - a.

2) Realizo las sinalefas, esto es, uno las sílabas que acaban en vocal o 'y' (si suena como una I) con aquellas que empiezan por vocal o 'y' (siempre de palabras distintas):

Mes - ter - os  - trai - goher (sinalefa) - mo - so, - noes (sinalefa) - de - la- ju - gla - rí - a
mes - ter - es - sin - pe - ca - do, - 
pues - es - de - cle - re - cí - a
ha - blar - cur - so - ri - ma - do - por - la - cua - der - na - ví - a
a - sí - la - bas - con - ta - das, - pues - es - gran - ma - es - trí - a.

3) Los hiatos (ma - es - trí -a, por ejemplo) siempre se respetan y se mantienen separados.

4) Cuento ahora el número de sílabas que tengo en el verso. Si la última palabra es aguda, se sumará uno al resultado; si es esdrújula, se restará uno:

Mes - ter - os  - trai - goher (sinalefa) - mo - so, - noes (sinalefa) - de - la- ju - gla - rí - a  14
mes - ter - es - sin - pe - ca - do, - pues - es - de - cle - re - cí - a  14
ha - blar - cur - so - ri - ma - do - por - la - cua - der - na - ví - a  14
a - sí - la - bas - con - ta - das, - pues - es - gran - ma - es - trí - a.  14

Como podéis comprobar, todos los versos miden lo mismo: 14 sílabas. Así les gustaba a los clérigos, que apostaron decididamente por este verso de 14 llamado alejandrino. Y aún hay más diferencias con respecto al mester de juglaría. Así, mientras que los juglares se decantaban por la rima asonante (solo se repiten las vocales al final del verso, y las consonantes no), los clérigos lo hicieron por la rima consonante (se repiten todos los sonidos desde la última vocal tónica):

Mester os traigo hermoso,     no es de la juglaría
mester es sin pecado,    pues es de clerecía
hablar curso rimado    por la cuaderna vía
a sílabas contadas,     pues es gran maestría.

Desde la vocal tónica I, se repiten en los cuatro versos los mismos sonidos, a saber, el de la I y el de la A. Es, por consiguiente, rima consonante. Además, fijaos que el autor ha escrito la misma rima para los cuatro versos. Eso también era típico del mester de clerecía: sus poemas se dividían siempre en estrofas de cuatro versos de 14 sílabas con la misma rima consonante entre ellos. A ese tipo de estrofa que usaban los clérigos y que presenta estas características se la llama cuaderna vía

En conclusión, si queremos analizar un poema del mester de clerecía, el resultado siempre será así:

Esta vida es buena, que no todo es robería, 
que muchos caballeros hay de muy gran valía, 
mas otros hay que tienen la cabeza baldía, 
y no puedes fiarte ya ni de tu misma tía. 

No debes pasearte más tarde de las ocho, 
que matones y bravos te dejan cual bizcocho; 
también de día hay truhanes que te dejan muy pocho 
si te hicieran el timo que llaman toco-mocho. 

Si a paje o a escudero contratas por soldada, 
y te vas de viaje y paras en posada, 
el paje los caballos venderá a la descuidada 
y a golpe de chapines harás la tu jornada. 

Es - ta - vi - daes - bue - na, - que - no - to - does - ro - be - rí - a, 
que - mu - chos - ca - ba - lle - ros - hay - de - muy - gran - va - lí - a, 
mas - o - tros - hay - que - tie - nen - la - ca - be - za  - bal - dí - a, 
y - no - pue - des - fiar - te - ya - ni - de - tu - mis - ma - tí - a. 

No - de - bes - pa - se - ar - te - más - tar - de - de - las - o - cho, 
que - ma - to - nes - y - bra - vos - te - de - jan - cual - biz - co - cho;
tam - bién - de - dí - ahay - truha - nes - que - te - de - jan - muy - po - cho
si - tehi - cie - ran - el - ti - mo - que - lla - man - to - co - mo - cho. 

Sia - pa - jeo - aes - cu - de - ro - con - tra - tas - por - sol - da - da, 
y - te - vas - de - via - jey - pa - ras - en - po - sa - da, 
el - pa - je - los - ca - ba - llos - ven - de - ráa - la - des - cui - da - da 
ya - gol - pe - de - cha - pi - nes - ha - rás - la - tu - jor - na - da. 

Esta vida es buena, que no todo es robería,   14A
que muchos caballeros hay de muy gran valía,   14A
mas otros hay que tienen la cabeza baldía,   14A
y no puedes fiarte ya ni de tu misma tía.   14A

No debes pasearte más tarde de las ocho,   14B
que matones y bravos te dejan cual bizcocho;   14B
también de día hay truhanes que te dejan muy pocho   14B
si te hicieran el timo que llaman toco-mocho.   14B

Si a paje o a escudero contratas por soldada,   14C
y te vas de viaje y paras en posada,   14C
el paje los caballos venderá a la descuidada   14C
y a golpe de chapines harás la tu jornada.   14C

¿Y qué significan esas letras? Es la manera de indicar (tal como expliqué en esta entrada) qué versos riman entre sí. Por ejemplo, dado que los cuatro primeros versos riman entre sí, a esos les corresponde la letra A (primera rima que aparece = primera letra del abecedario); a los cuatro siguientes, la B (segunda rima = segunda letra); a los otros cuatro, la C (tercera rima = tercera letra); y así sucesivamente).

En este segundo ejemplo que os he puesto se ven muy claramente todas las características del mester de clerecía: vocabulario culto (robería, baldía, soldada, chapines), empleo de la cuaderna vía (cuatro versos de 14 sílabas con la misma rima consonante) y su afán didáctico. Ciertamente esta vez no habla de religión, pero los clérigos no solo educaban al pueblo en asuntos relacionados con Dios o Jesucristo, sino que también daban consejos para la vida diaria (no pasees muy tarde o te atacarán; cuida bien de tus caballos...).

Muchos fueron los autores que cultivaron el mester de clerecía durante los siglos XIII y XIV, pero dos son los más destacados:

GONZALO DE BERCEO


Vivió prácticamente toda su vida en el monasterio de San Millán de la Cogolla y, como monje bien educado, leyó a los autores griegos y romanos y dedicó toda su vida a la escritura. A él se le deben obras dedicadas a los santos, a distintas cuestiones religiosas (la misa) y, sobre todo, a la Virgen. Su obra más conocida, de hecho, La tiene como protagonista indiscutible y se llama Milagros de Nuestra Señora (1252). En esta Berceo narra en verso 25 milagros que se atribuyen a la Virgen, la cual ayuda a aquellas personas que crean firmemente en Ella, incluso aunque sean viles pecadores. Con este libro Berceo quiso honrar a la Virgen y contribuir a difundir la fe en Su Figura.

JUAN RUIZ, ARCIPRESTE DE HITA

No se sabe mucho de la vida de Juan Ruiz, más allá de que ocupó el cargo de arcipreste (un puesto en la Iglesia de importancia) y que sufrió pena de cárcel. A él se le debe uno de los libros más originales de nuestra literatura, a saber, el Libro del Buen Amor (1330). Aunque respeta el estilo del mester de clerecía (vocabulario cuidado, cuaderna vía), Juan Ruiz abandona los temas religiosos para centrarse en el amor. De hecho, da muchos consejos de cómo se puede disfrutar de este sentimiento de forma adecuada, protagonizando el mismo arcipreste algunas correrías en las que tratará de seducir a distintas mujeres (una noble, una monja). En esas aventuras amorosas siempre le ayudará una alcahueta llamada Trotaconventos, una mujer mayor a la que contrata el arcipreste para que se ponga en contacto con las muchachas y las seduzca en su nombre. Juan Ruiz también ofrecerá lecciones sobre el poder del dinero y otras cuestiones de índole moral y material.

RESUMEN

1.- A los poemas que compusieron los clérigos durante la Edad Media se los conoce como mester de clerecía.

2.- El mester de clerecía tenía un afán didáctico, es decir, pretendía enseñar sobre religión, moral y otras cuestiones para la vida cotidiana.

3.- Se caracteriza por un vocabulario culto y el empleo de la cuaderna vía: estrofa de cuatro versos con la misma rima consonante entre ellos.

4.- A esos versos de 14 sílabas se les llama alejandrinos.

5.- Uno de sus autores más conocidos es Gonzalo de Berceo con sus Milagros de Nuestra Señora, obra en la que ensalza a la Virgen, quien siempre ayudará a quien lo necesite si cree fielmente en Ella y la sirve.

6.- El otro gran autor del mester de clerecía es Juan Ruiz, arcipreste de Hita. A él se debe el Libro del Buen Amor, un manual que aconseja sobre cómo disfrutar del amor y narra varias aventuras del propio arcipreste, quien seduce a varias mujeres gracias a la ayuda de la Trotaconventos.