* Sustantivo: aquella palabra que designa seres, objetos, lugares, ideas o acontecimientos. Todos tienen un género (masculino o femenino) y un número (singular o plural) y, de acuerdo a lo que hagan referencia, pueden ser de diferentes tipos (cuyas definiciones, con ejemplos, podéis encontrar en esta entrada del blog).
* Determinante: palabra variable que acompaña al sustantivo para concretarlo y marcar su género y su número. Según su significado, se puede clasificar en artículos, posesivos, demostrativos, indefinidos, numerales y exclamativos e interrogativos.
* Determinante artículo: aquel que me indica si el sustantivo al que acompaña me resulta conocido o no. Para expresar que lo conozco, empleo los artículos determinados (el, la, lo, los, las); y para lo contrario, los artículos indeterminados (un, una, unos, unas).
* Determinante posesivo: aquel que expresa quién es el poseedor del sustantivo al que acompaña. Los posesivos pueden decirnos si dicho sustantivo pertenece a un único poseedor o a varios.* Determinante demostrativo: aquel que nos informa sobre la distancia a la que se encuentra el sustantivo con respecto del hablante, ya sea cercana(este), media (ese) o lejana (aquel).
* Determinante numeral: aquel que indica la cantidad exacta del sustantivo al que acompañan. Pueden ser cardinales (precisa una cantidad numérica -uno, dos, tres...-),ordinales (expresa un orden -primero, segundo, tercero...-), partitivos (medio, tercio...), multiplicativos (doble, triple...) y distributivos (cada, sendos).
* Determinante indefinido: aquel que indica una cantidad inexacta o imprecisa del sustantivo al que acompañan.
* Determinante interrogativo y/o exclamativo: aquel que acompaña al sustantivo en las oraciones interrogativas o exclamativas.
* Adjetivo especificativo: aquel tipo de adjetivo que expresa una cualidad que permite distinguir a ese ser u objeto de otro u otros.
* Adjetivo explicativo: aquel tipo de adjetivo que indica una característica obvia del sustantivo, por lo que no permite diferenciarlo de otros.
* Grado: cada una de las diferentes formas en que el adjetivo expresa la intensidad de la cualidad del sustantivo. Se reconocen tres, a saber, positivo, comparativo y superlativo.
* Grado comparativo: aquel que permite comparar esa cualidad del sustantivo con la de otros. Puede ser de igualdad (tan + adjetivo + como), de superioridad (más + adjetivo + que) o de inferioridad (menos + adjetivo + que).
* Grado superlativo: aquel que presenta la cualidad del sustantivo en su nivel máximo. Puede ser absoluto (muy + adjetivo; adjetivo + ísimo) o relativo (el / la + más / menos + adjetivo + de).
* Adverbio: Palabra invariable (sin género -no es masculina ni femenina- ni número -no es singular ni plural-) que complementa al verbo (y, en ocasiones, al adjetivo o a otro adverbio), y que indica tiempo, lugar, modo, cantidad, afirmación, negación o duda.* Preposición: Palabra invariable que relaciona entre sí palabras y, en ocasiones, oraciones.
* Conjunción: Palabra invariable que une oraciones y/o palabras. Existen varios tipos, a saber, copulativas, disyuntivas, adversativas, condicionales y causales.
* Persona: Aquella información gramatical aportada por la desinencia que nos indica si la acción es llevada a cabo por el hablante (1ª), el oyente (2ª) o una persona ajena al hablante y el oyente (3ª).
* Número: Aquella información gramatical aportada por la desinencia que nos indica si la acción es llevada a cabo por una (singular) o varias personas (plural).
* Tiempo: Aquella información gramatical aportada por la desinencia que nos indica cuándo se realizó la acción.
* Modo: Aquella información gramatical aportada por la desinencia que nos indica la actitud del hablante frente a la acción del verbo. Existen tres, a saber, indicativo, subjuntivo e imperativo.
* Indicativo: Modo del verbo que expresa que la acción ha sucedido, sucederá o está sucediendo realmente, con total seguridad.* Subjuntivo: Modo del verbo que expresa que la acción puede que suceda, es decir, no es completamente seguro que ésta ocurra. Se emplea, fundamentalmente, para casos hipotéticos, así como para expresar dudas y deseos
* Imperativo: Modo del verbo que se utiliza exclusivamente para las órdenes o ruegos.
* Sintagma: conjunto de palabras que cumple una función concreta dentro de la oración. Según cuál sea su núcleo, podemos reconocer cinco clases, a saber, nominal, adjetival, adverbial, verbal y preposicional. * Sintagma nominal: aquel conjunto de palabras cuyo núcleo es un sustantivo o, en su defecto, un pronombre.
* Sintagma adjetival: aquel conjunto de palabras cuyo núcleo es un adjetivo.
* Sintagma adverbial: aquel conjunto de palabras cuyo núcleo es un adverbio.
* Adyacente: aquellos adjetivos que complementan al nombre en un sintagma nominal.
* Aposición: aquellos sustantivos que complementan a otros en un sintagma nominal.
* Modificador: palabra que complementa al núcleo de un sintagma adjetival o adverbial, y que altera la intensidad de un adjetivo o un adverbio. Pueden actuar como modificadores los adverbios de cantidad (muy, más, menos, mucho, poco, demasiado, bastante, tan, algo...) y algunos adverbios acabados en -mente (increíblemente, exageradamente, asombrosamente...).
* Verbo copulativo: aquel que atribuye una cualidad al sujeto. Son tres, a saber, ser, estar y parecer.
* Verbo predicativo: aquel que posee un significado pleno. Son todos aquellos que no sean ser, estar y parecer.
* Sujeto: aquel sintagma nominal que realiza la acción del verbo, con el que concuerda en número. Puede ser expreso si se ve claramente dentro de la oración; u elíptico, tácito u omitido, si no se aprecia en ella.
* Oración impersonal: aquella que no tiene sujeto. Es propia de aquellas en cuyo predicado se encuentra un verbo relacionado con los fenómenos meteorológicos, o algunas formas del verbo haber o hacer.
* Predicado: aquel sintagma verbal que expresa la acción que se realiza y todas las circunstancias que la rodean. Puede ser nominal si su núcleo son los verbos copulativos ser, estar o parecer; y verbal, si su núcleo es cualquier otro verbo que no sea alguno de estos tres (predicativos).
* Atributo: aquel complemento verbal, exclusivo de los predicados nominales, que indica un rasgo, una característica o una información del sujeto.
* Complemento predicativo: aquel complemento exclusivo de los predicados verbales que, además de manifestar una circunstancia de la acción, complementa al sujeto o al predicado, con los que concuerda en género y número. Pueden actuar como tales los sintagmas adjetivales (lo más habitual), los nominales o los preposicionales que vayan introducidos por 'de' o 'como'.
* Poesía arraigada: aquella que surge tras la victoria nacional en la Guerra Civil y patrocinada por el régimen franquista. También llamada Generación del 36, los poetas arraigados cultivaron una poesía sencilla, con estrofas clásicas y un lenguaje transparente. Organizados en revistas como Escorial o Garcilaso, manifestaban una visión positiva e idealizada del mundo, el amor y la vida, empleando, en ocasiones, temas heroicos y religiosos.
* Poesía desarraigada: aquella que surge en los años 40 y que, en contraposición a la arraigada, muestra la miseria y la angustia existencial propias de la posguerra. Tiene su inicio en 1944 con la publicación de Hijos de la ira, de Dámaso Alonso, y la de Sombra del paraíso, de Vicente Aleixandre. Alonso expresa en su obra la desesperación del hombre ante un mundo cruel y sin humanidad, que le produce asco; y una amarga protesta contra la historia de España y Dios, al que culpa de permitir el sufrimiento humano. Por su parte, Aleixandre, dentro de su tradicional pesimismo, utiliza el surrealismo para dar a entender que los buenos tiempos (el paraíso) jamás van a poder recuperarse.
* Poesía social: aquella que también surge en los años 40 y que realizó un testimonio crítico de la realidad española, sobre todo la situación en la que vivían los más desfavorecidos. Suele combinar el tono lírico con el narrativo, así como emplear un estilo claro y un lenguaje sencillo. En este movimiento sobresalen tres autores, a saber, Blas de Otero (quien demanda a la sociedad -"la inmensa mayoría"- que reclame paz, justicia y solidaridad), Gabriel Celaya y José Hierro (quien alterna etapas desesperanzadas con otras en las que actúa como cronista de los tiempos que le han tocado vivir).
* Postismo: movimiento poético andaluz desarrollado a mediados de los 40 y heredero de las vanguardias, fundamentalmente del dadaísmo y el surrealismo. Se decanta por la exploración del subconsciente, el empleo de imágenes insólitas, la ausencia de signos de puntuación y el uso del humor y el juego. Su principal representante es Carlos Edmundo de Ory.
* Poetas del Medio Siglo: nombre que recibe la generación de poetas surgidos a mediados de los años 50. Este grupo rechaza la tendencia narrativa de la poesía social y busca recuperar el lenguaje poético tradicional en busca de la belleza formal. Eso sí, mantienen una actitud crítica sobre España, si bien se centran más en temas íntimos, como el paso del tiempo, el amor, la amistad... Forman parte de esta generación poetas de la talla de Ángel González, José Manuel Caballero Bonald, Jaime Gil de Biedma o José Agustín Goytisolo.
* Novísimos: generación de autores surgidos a finales de los 60 y principios de los 70, que rompieron con el realismo de etapas anteriores y apostaron por la experimentación formal. En su obra se combina un lirismo grave (o frívolo en ocasiones) con referencias a la cultura moderna, como el cine, el jazz o el cómic; se tocan temas personales; y se percibe la influencia de Cernuda, Aleixandre, el surrealismo... Los nueves autores que conforman este grupo, recogidos en la antología Nueve novísimos poetas españoles (de ahí su nombre), son Manuel Vázquez Montalbán, Pere Gimferrer, Leopoldo Panero, Guillermo Carnero, Félix de Azúa, Antonio Martínez Sarrión, Ana María Moix, Vicente Molina Foix y José María Álvarez.
* Poesía de la experiencia: aparece a finales del siglo XX. Consiste en recurrir a la vida cotidiana del poeta para expresar, con enorme simbolismo, temas trascendentales como la soledad, el tiempo que transcurre, el amor, el desengaño... Son poemas, por tanto, con una importante carga biográfica; de ahí que se ambienten en entornos urbanos, reconocibles por el lector, además de que se utilice un lenguaje sencillo y directo. Se busca, en consecuencia, el equilibrio entre la tradición y las novedades líricas, abandonándose así las vanguardias. Hay que destacar a Luis García Montero y Felipe Benítez Reyes.
* Novela existencialista: subgénero narrativo predominante en la España de los años 40 y 50. Trataban historias crudas en ambientes realistas, sin ningún atisbo de crítica por temor a la censura. En ellas, un protagonista individual se enfrentaba al destino adverso que, finalmente, lo aplastaba. Por ello, son historias profundamente pesimistas, que reflejaban las miserias de la posguerra; y de ahí que sus autores se plantearan el sentido de la vida. Su novela más destacada fue La familia de Pascual Duarte, de Camilo José Cela.
* Tremendismo: estilo narrativo que impulsó Camilo José Cela en sus novelas existencialistas. Además de las características mencionadas con anterioridad, esta forma de redactar novelas apostaba por un lenguaje crudo y descarnado, además de escenas grotescas y violentas.
* Novela social: subgénero narrativo surgido en España a partir de los años 50. En ella, el protagonista individual desaparece para dar paso a uno colectivo, que permita plasmar con tono crítico todos los defectos de la sociedad. Carecía de crítica política, eso sí; y su ambientación era totalmente realista y contemporánea. Su impulsor fue Camilo José Cela con La colmena, destacando también Miguel Delibes (Las ratas) por centrarse en el sufrimiento de la gente del campo.
* Novela experimental: subgénero narrativo que aparece en los años 60 con la relajación de la censura. En ella se realizan notables cambios formales, como que las historias ya no se contaban desde un único punto de vista, sino desde varios (perspectivismo), combinando el narrador omnisciente con el objetivo, el testigo, el interno e incluso con uno en 2ª persona; la alteración completa del orden cronológico, comenzándose las historias desde el final (in extrema res) o en mitad del nudo (in media res); la inclusión de 'flashbacks' (el narrador vuelve a un hecho acaecido en un tiempo anterior que afecta al presente) o 'flashforwards' (el narrador anticipa sucesos del futuro y luego regresa al presente)... Delibes, con Cinco horas con Mario, fue uno de los autores más destacados.
* Teatro experimental: corriente dramática que surge en los años 60. En ella se recurre a las Vanguardias y a la combinación de elementos audiovisuales y artísticos para contar historias sin aparente sentido lógico; pero que esconden un mensaje profundo que obliga al espectador a reflexionar sobre la naturaleza humana y el sentido de la vida. Fernando Arrabal, con Pic-Nic, fue su gran impulsor.















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